Pluriempleado para llegar a fin de mes

Vicente, durante su jornada en la delegación de la multinacional alemana

Vicente no solo es adjunto a la dirección de la delegación una multinacional con 80 trabajadores, también tiene que impartir clases particulares de alemán y trabajar como repartidor en un kebab los fines de semana. Una realidad que vive Inés, farmacéutica, profesora particular para niños y árbitra de baloncesto simultáneamente. O Antonia, una psicóloga y tutora de la universidad, que se ve obligada a impartir talleres a mayores y trabajar unas horas como dependienta en un pequeño comercio, «siempre con el estrés de no llegar a fin de mes».

No cabe duda de que tener un empleo en los tiempos que corren es casi un privilegio. Pero por encima de los asfixiantes datos del paro, en España subyace otra realidad: la de muchos trabajadores que se ven forzados al pluriempleo con el único objetivo de sobrevivir. A veces es consecuencia de la situación personal de estas personas, pero en la mayoría de las ocasiones se debe a la crisis. La imposibilidad de encontrar un empleo a tiempo completo y bien remunerado. Esto lleva a muchas personas a tener que realizar hasta tres o cuatro trabajos tan precarios, que, entre todos ellos, no ganan ni 900 euros al mes.

«Yo lo hago porque no me llega el dinero y no consigo un trabajo fijo. Y no será por no haber echado currículos, sino por mi edad y porque el mercado está hecho una pena ahora», comenta Antonia, una psicóloga de 60 años que intenta salir adelante impartiendo una asignatura en la universidad, pasando consulta a dos pacientes, realizando talleres con personas mayores y trabajando como dependienta en un comercio los fines de semana. «Llevo compaginando varios trabajos pequeños desde hace 10 años. En la tienda tuve que empezar hace cuatro. En total, me saco poco más de 800 euros al mes», asegura.

Para Antonia, como para muchas otras personas, el pluriempleo se ha convertido en una herramienta para paliar los efectos de la actual situación económica. De hecho, un 66% de los trabajadores españoles asegura necesitar 757 euros más al mes, según un estudio realizado recientemente por Edenred e Ipsos. Una necesidad que aumentó desde que comenzó la crisis, en 2008. Entonces solo un 10% admitía estar buscando un segundo trabajo, según una encuesta realizada por Randstad. En 2009, ese porcentaje subió hasta el 49% y, en 2010, hasta el 54%.

«Estoy dejando los estudios de lado por levantarme tarde y estar siempre cansada» En la actualidad, en España hay 361.500 pluriempleados oficiales. Una cifra muy por debajo de los 523.500 que había en 2007, pero a todas luces engañosa. En primer lugar, porque, mientras antes se buscaba un segundo empleo para mantener un salario alto o buscar ingresos extras aprovechando el boom económico, ahora la mayoría trata de conseguirlo simplemente para sobrevivir en la actual coyuntura. «Es evidente que, en un entorno laboral como el actual y teniendo en cuenta que muchas empresas han reducido sus jornadas o contratado a trabajadores por menos horas, para la mayoría de la gente este segundo empleo se ha convertido en una necesidad», asegura Luis Pérez, director de relaciones institucionales de Randstad. Y en segundo, porque la gran mayoría de los pluriempleos no están registrados, se realizan en negro. «Con las crisis, la economía sumergida siempre aflora», puntualiza.

Pérez explica que la vida personal de pluriempleados suele volverse muy complicada y caótica, ya que tienen que someterse a los diferentes horarios en los que encuentran sus otros trabajos. Eso fue lo que le ocurrió a Vicente, adjunto al director de la delegación de una multinacional con un sueldo decente que, tras divorciarse, y con dos hijas, se vio obligado a comenzar a echar horas como repartidor de un kebab o como profesor particular de alemán para cubrir los gastos y «vivir sin lujos». Entre ellos, la hipoteca de la casa donde vive su exmujer, la manutención de los niñas o la propia habitación en la que vive. «Compaginar los tres trabajos es tan agotador y a veces no puedo –comenta–. Y eso que soy cañero, una maquina, pero me levanto tarde y llego con retraso a todos los sitios. Vivo destrozado», reconoce sobre una situación que le ha afectado incluso a su personalidad: «Hubo un tiempo en que lo único que hacía era trabajar y estaba irritable, de mala leche. Te echas a descansar cinco minutos y, ¡venga!, a la siguiente».

Inés, farmacéutica de 23 años, se vio abocada al pluriempleo porque nunca ha podido encontrar un trabajo a tiempo completo. Lleva simultaneando tres pequeños trabajos desde que acabó la carrera hace dos años y su mejor contrato, uno de media jornada, lo ha conseguido hace tan solo dos meses.

«Vivía siempre con mucho agobio y sin tiempo libre». Daba clases particulares a cinco niños por las tardes, de 15.30 a 22.00. Trabajaba también por horas en una farmacia los lunes y martes por la mañana, más algunos viernes y sábados, y después arbitraba partidos de baloncesto los domingos. Echaba más de 50 horas semanales y sacaba poco más de 1.o00 euros, entre los 500 de la farmacia, los 400 de las clases y unos 150 de los partidos, aunque nunca era fijo. Siempre andaba justita», cuenta esta madrileña, cuyo padre polaco tuvo que volver a su país por no encontrar trabajo, con la esperanza puesta aún en conseguir un contrato de 40 horas semanales y «poder vivir más tranquila».

A parte del altísimo paro juvenil, los jóvenes españoles también sufren, y de manera especial, esta situación de tener que acumular muchos pequeños trabajos precarios y en negro, para conseguir ingresos con los que pagarse el alquiler de las habitaciones y, en muchos casos, los estudios.

Paula, de 20 años, es uno de esos ejemplos. No recibe ninguna ayuda de sus padres y comparte piso con un estudiante. Para hacerse cargo de sus gastos y sufragar sus estudios de técnico superior en educación infantil, pone copas en un bar de Villanueva de la Cañada, trabaja de camarera en otro restaurante y da clases particulares a niños. En total gana unos 900 euros, parte de ellos en b, y acaba muchos días de trabajar a las 4 de la madrugada. «Los estudios los estoy dejando un poco de lado por eso de levantarme tarde y estar siempre cansada. Se acumula todo un poco, pero supongo que, poco a poco, podré ir sacando las cosas a adelante», declara con cierta esperanza.

Puede que Aristóteles llevara razón cuando, en el siglo IV a.C., decía que «cada labor es realizada mejor por un solo individuo y el legislador debe procurar que sea así, en lugar de ordenar que la misma persona toque la flauta y haga zapatos». Pero, desgraciadamente, no siempre es posible.

C. Marco

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El cerebro de Rafael Nadal

 

El pasado sábado tuve la suerte de asistir a una conferencia de Elsa Punset en la que habló como os imaginaréis los que la seguís en sus programas de televisión y libros, de los últimos y novedosos avances en la investigación neurocientífica (pero muy novedosos ya que apenas tienen unos años de actualidad). La conferencia me recordó un artículo que leí sobre el cerebelo único de Rafa Nadal. Llevamos años sorprendidos por la carrera meteórica de este mallorquín además de la recuperación asombrosa que ha tenido el último año.

 

Son muchas las voces que hablan de su capacidad de lucha, de trabajo, de tolerancia a la frustración…como algo EXTRAORDINARIO y digno de estudio.

Entiendo que en la necesidad de encontrar una explicación científica y racional a todo lo que nos hace que también estemos intentando descubrir el origen de este éxito “extraño” y fuera de lo común.

 

El artículo habla de varias cosas interesantes:

Por un lado atribuye su éxito a su cerebelo (parte del cerebro responsable de la coordinación de movimientos). Marco Iaboconi, neurocientífico en la universidad de UCLA, dice que “lo más interesante de la coordinación ojo-mano, clave en el tenis, se ve en el cerebelo”. Es por esto que Rafa Nadal tendría un cerebelo ÚNICO. Me parece que después de tanto nombrar las INTELIGENCIAS MÚLTIPLES en mis artículos y relacionándolo con este tema, Rafa Nadal destaca por encima de todo en la inteligencia corporal cinestésica (capacidad de utilizar el cuerpo para resolver problemas o realizar actividades).
 
Las neuronas espejo que son las encargadas de copiar del exterior para aprender, en el caso de Nadal aprovecharían al máximo su capacidad para utilizar su sistema motor. En el caso del resto de las personas, como comentaba Elsa Punset, estas neuronas nos ayudan a EMPATIZAR con los demás porque somos capaces de llegar a sentir lo que otras personas sienten e incluso “copiar” el comportamiento.
 
Equiparan su cerebro al de los monjes que meditan durante horas debido a la serenidad y PAZ INTERIOR. Vicente Calvo especialista en rendimiento deportivo añade en el artículo algo que me parece interesantísimo: “Cuando Nadal pierde el juego de los 54 golpes de Djokovic no decae, lo normal es que el cerebro emita una señal muy humana que te tira hacia abajo. En su caso no se bloquea, tiene un elevadísimo umbral de frustración. Es un hombre con mucho corazón, eso le da una claridad en su cerebro que proviene de la paz interior”.
 

Este último punto tiene que ver mucho con la inteligencia emocional tanto intrapersonal como interpersonal. En su caso, es capaz de hacer uso de la aceptación personal, afán de superación, realismo, constancia, autocontrol…habilidades humanas que TODOS tenemos pero quizás menos desarrolladas que este gran deportista.

Como todo, se puede aprender. El primer paso es ser consciente de todo ello, de lo que nos falta y de lo que sí tenemos, y el paso siguiente ejercitar para llegar a cierto nivel de habilidad.

En mis cursos siempre me encuentro la frase “es muy fácil decirlo pero hacerlo es lo que cuesta”. Cierto, porque somos seres de costumbres, no es fácil, pero es cuestión de una práctica que convierta algo inusual en hábito. El ser humano (esto también lo dijo Elsa Punset en la conferencia) tiene la maravillosa oportunidad de cambiar sus circuitos cerebrales mediante práctica, práctica y práctica, es la buena noticia de la PLASTICIDAD CEREBRAL.

Así que sólo hay que comenzar y perseverar.

Fuente: Blog de Noelia López-Cheda.

C. Marco

7 cosas por las que debes dejar de preocuparte

“Si tú miras en tu propio corazón y no hayas nada malo allí entonces ¿De qué tienes que preocuparte? ¿A qué tienes que temer?Confucio.
Todos perdemos mucho tiempo de nuestras vidas preocupándonos por cosas que realmente no tienen importancia, cosas tontas o cosas que no podemos cambiar. Tanto tiempo, energía y esfuerzo malgastado inútilmente. La vida es corta y hay cosas en el mundo por los que si vale la pena preocuparse.
Algunas cosas por las que debes dejar de preocuparte a partir de ahora.
1. De las expectativas que tienen otras personas de tu vida:
Tú vida es solo tuya. Tú eres el que tienes que vivir con las consecuencias de las decisiones y las acciones que tomas ya que ellas estarán acorde con lo que quieres para tu vida y no lo que otra persona piensa que “debes” hacer con la misma. Todos nos preocupamos demasiado por lo que otros piensan de nosotros y muy poco sobre lo que pensamos acerca de nosotros mismos.
2. De tu peso:
Reconoce que esto es simplemente un número en una báscula. Vivimos en una cultura obsesionada con el peso en donde lo que pesamos es a menudo una medida por la cual somos juzgados y peor aún por el que nos juzgamos a nosotros mismos. Entiéndeme que no estoy diciendo que dejes de preocuparte por estar sano, eso es una cosa completamente diferente y que en definitiva vale la pena preocuparse. Eso sí, no te obsesiones por un simple número en una escala. Solo preocúpate por elegir alimentos saludables, por la cantidad de ejercicio que realizas y simplemente dejan de fijarte en un valor, tu éxito, tu confianza y tu salud son lo primero.
3. De cómo viven otras personas:
Permite que otras personas vivan sus propias vidas, tal como a ti te gustaría ser capaz de vivir la tuya. Deja de juzgar lo que otros hacen y cómo viven. Ellos tienen su forma de ser. Si esto no te afecta en ningún sentido entonces deja de preocuparte por ello. Deja de comparar lo que tienes, dinero, estatus, posesiones, belleza con lo que “piensas” que tienen otras personas. No te evalúes a ti mismo comparándote contra otras personas, evalúate a ti mismo según tu propio criterio.
4. De ser perfecto:
Nos angustiamos increíblemente intentando ser perfectos. La perfección es casi inalcanzable y nuestra lucha por ella nos cuesta demasiado. Ser perfecto es una pérdida de tiempo, ser perfecto no es razonable y es una receta perfecta para el estrés. Dar lo mejor de ti es un mejor objetivo. Por lo general es más que suficiente y mucho menos estresante. (Nota: Si eres un neurocirujano o un piloto de aviones, por favor intenta acercarte a la perfección, aunque siempre y cuando dejes mi materia gris en su lugar o me dejes en el suelo de manera segura por mí está bien.)
5. De la edad:
No puedes detener el reloj. Esto un hecho, no importa cuánto te preocupas por ello o qué cantidad de dinero te estés gastando tratando de ocultarlo, el tiempo siempre va a ir hacia adelante y te llevara a su lado. Deja de preocuparte por la edad que tengas. Esto no es una buena medida de la calidad de vida de todos modos. O tal vez si lo es… Los estudios han demostrado que las personas son más felices a medida que envejecen. Así que deje de preocuparte por tu edad biológica y por las arrugas (no importa si ya las tienes o te preocupa que te salgan) y comienza a preocuparte por cómo quieres vivir los años que te quedan.
6. De querer tener siempre la razón:
Todos queremos tener la razón. Creo que esta forma de ser debe estar intrínseca en nuestro ADN pero la mayoría de las veces esto muy destructivo. Cuando estamos luchando por tener la razón nos enfocamos en probar que las otras personas están equivocadas. Tratamos de aferrarnos en lo que pensamos tratando de demostrar que somos infalibles. Preocúpate realmente en buscar soluciones, colaborando con otros para encontrar las mejores respuestas y en cultivar relaciones. Preocúpate por el resultado final, no en quien tiene o no razón.
7. De cualquier cosa que no puedas controlar:
Deja de preocuparte por cosas que no puedes controlar. Si no hay nada que puedas hacer para cambiar a una persona o una situación entonces no pierdas tu energía. Hay muchas cosas importantes en tu vida en este mundo a la que si puedes afectar. Concéntrate en lo que puedes cambiar, donde tú puedes causar un mayor impacto, donde puedas hacer la diferencia y deja a todo lo demás en paz.
C. Marco

Decídete a volar

Decídete a volar, abandona tu comodidad, enfrenta tus miedos e inseguridades, y sólo así, comenzarás a volar. Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, memoriza esta parábola:“Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo. Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y él se dio cuenta de que iba a morir“.

En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado cómo volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso”.

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir. Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir basta, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar alto y muy lejos del pantano. Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente.

Tu vida es importante, tú ocupas un lugar en el orden universal, tú te encuentras aquí, y ahora, cumpliendo una misión fundamental para quienes giran a tu alrededor; todo lo que tú haces o dices, dejas de hacer o de decir, influye o afecta positiva o negativamente en alguna otra persona. Tú tienes una gran responsabilidad en el orden del universo. Nada es intrascendente, nada es en vano.Cada persona que conoces y con quien te relacionas, trae consigo una lección importante para ti, algo que vale la pena aprender o algo que deberíamos evitar. No somos jueces, ni fiscales, ni supervisores de la vida de los demás. Aprendamos discretamente la lección que cada ser humano representa, aprovechemos lo bueno de cada quien y procuremos evitar lo negativo, pero sin emitir juicios. Mejoraremos cada día un poco más.

Tú eres el conductor, el guía, el faro y la brújula de tu vida; tú eres el presidente ejecutivo de esa importante empresa que es tu vida; tú eres además el motor y la hélice para el desarrollo, avance y crecimiento de tu vida. Hazte responsable de lo que dices o dejas de decir, actúa con responsabilidad en lo que haces o dejas de hacer. Tu vida sólo depende de ti mismo. Tú posees en tu interior, las capacidades suficientes para ser feliz y agradable, tanto como te lo propongas y desees serlo.

C. Marco

Misión, brainstorming y Cuatro R's para desarrollar ideas creativas

Ayer leí un fantástico artículo de Mark Boulton en la conocida web A List Apart que me gustaría compartir con vosotros. Para aquellos que no dominen la lengua de Shakespeare, os dejo con una traducción libre del artículo.

Ideas: Están en el corazón de todo proceso creativo. Sin embargo, casi ninguna idea realmente buena proviene de un momento de inspiración. Puede que empiecen de esa forma -como un pequeño brillo de algo especial- pero para que funcione, tienen que pulirse. Como el buen queso, necesita madurar. Sin embargo, el flash de inspiración -el momento Eureka– es sólo parte de un proceso más largo que, si se ignora, hará que la mayoría de ideas se queden en nada.

Un gran prestigio acompaña a la palabra “creativo”. Aparentemente las personas creativas tienen ideas de la nada -geniales soluciones a los problemas más complejos- con la facilidad con la que un buen mago saca un conejo de un sombrero. El público se vuelve loco. Qué habilidad. Cómo lo hacen?

Bien, siento decir que estoy aquí para romper esa ilusión. No es magia. Esas personas no son diferentes de ti y de mí. Es solo que tienen una manera diferente de mirar a los problemas y de solucionarlos. Las buenas noticias es que usan herramientas que todos podemos usar. Una breve misión.

Al principio de la mayoría de proyectos, hay una misión. En general, no es el mejor punto de comienzo para cualquier proyecto. La mayoría de misiones no son breves -tienden a ocupar varias páginas y a ser más una lista de especificaciones funcionales o un documento de requisitos. No es algo que favorezca la inspiración.

Cuando recibo una misión, intento llegar al corazón real del problema y lo reescribo como una idea de misión. Una idea de misión es una frase o dos que resumen el proyecto y lo definen como un problema a resolver. Una pregunta que necesita respuesta. Algo como:

¿Cómo atraemos a una audiencia de mayor edad para nuestro producto de red social?

Esta simple frase es la pregunta que estás intentando responder y debería usarse como trampolín durante la generación de ideas. Cuando tengas una con la que estés feliz, imprímela y pégala en la pared. Refiérete constantemente a ella durante el desarrollo de la idea o del producto. Tu solución responde a esa pregunta? Es muy fácil perder el norte entre tanta documentación -es tu trabajo protegerte contra eso, y la idea de misión es la herramienta perfecta para hacerlo.

Así que ahora tienes una idea de misión, ¿a dónde vas desde ahí?

No podemos confiar en momentos de inspiración para conseguir ideas. Cuántas veces te has sentado en frente de una hoja de papel en blanco o una pantalla de ordenador vacía y has pensado “No puedo hacerlo hoy- no está ocurriendo nada. Bueno, en vez de hacerlo jugaré a la Wii.

La mayoría del tiempo, las ideas necesitan que se trabaje con ellas. Necesitan ser trabajadas, que un equipo apasionado y dedicado les de forma. Tenemos una buena herramienta para ayudarnos con eso: sesiones de ideas.

Sesiones de ideas:

Probablemente todos hemos hecho de estas. Se les llamaba brainstorms hasta hace poco.

Solía detestar el concepto de sesiones de ideas. Acaso no es una receta segura para el desastre? Reúne a un montón de gente en una habitación para solucionar un problema. Cada persona tendrá una opinión diferente, pero necesitas llegar a una solución común al final con la que todo el mundo esté de acuerdo. Pocas veces ha funcionado.

Hay algunas cosas que necesitan estar en su sitio para que se de lugar una sesión de ideas productiva y con éxito.

1. El equipo del proyecto:

Las sesiones de ideas son una actividad de grupo que toma lugar con miembros clave del equipo del proyecto. Esto es importante. Para que las ideas se tomen en serio, necesitan el visto bueno de la gente que importa: el CEO o el director de márketing. Sin ese visto bueno por parte del lado del cliente, una idea, no importa cómo de buena, casi siempre fracasará.

2. Un buen facilitador:

Otro miembro importante de una sesión de ideas es el facilitador. Deben estar entrenados en facilitación de la creatividad y están ahí para sonsacar y exprimir las mejores ideas que el equipo puede ofrecer. Sin embargo, deben permanecer imparciales-no están para juzgar las ideas, sino para lubricar los engranajes de la creatividad.

3. Orden de procedimiento:

Se que puede ser restrictivo, pero estas sesiones necesitan un orden de procedimiento. A la gente le gusta la estructura-incluso la gente creativa- independientemente de lo que te digan! Un orden de procedimiento típico para una sesión de ideas puede ser:

  • Presentación de los asistentes / romper el hielo.
  • Revelar la misión-el objetivo del día.
  • Las rulas del brainstorming.
  • Primera oleada.
  • Estímulo-Las Cuatro Erres.
  • Pasionómetro.

4. Reglas:

Después de que todo el mundo se presente y de que se revele la idea de misión, el facilitador explica la ley. Las reglas del brainstorming son importantes para mantener todo funcionando sin problemas durante la sesión. Las reglas son:

  • Todas las ideas son iguales.
  • Estamos aquí para tener muchas ideas.
  • No hay que juzgarlas.
  • Analizar las ideas después.
  • Todo el mundo es igual independientemente de su cargo en la empresa.
  • Hay que divertirse.
  • Hay que ajustarse al tiempo acordado.
  • Las ideas se propondrán de una en una

5. Primera oleada:

Lo siguiente es la primera oleada. Una primera oleada intenta sacar todas esas ideas realmente obvias y apuntarlas antes de seguir adelante. Todo el mundo vendrá a una sesión de ideas con algunas ideas preconcebidas de cómo el proyecto debería ser. Normalmente, son las más obvias y habrán sido trabajadas hasta cierto nivel de detalle. En muchas ocasiones, son las ideas más seguras, las menos arriesgadas.

El facilitador debe mantener un registro de las ideas y animar a los asistentes a hablar, pero lo importante no es mantenerse en una dirección ni en la otra. El objetivo es tener muchas ideas. Es realmente una cuestión de cantidad, no de calidad. Al menos, no todavía.

6. Estímulo:

Una vez la primera oleada se deja atrás, y todas las ideas preconcevidas y obvias se han registrado, es tarea del facilitador el empezar a sonsacar las ideas de los asistentes usando estímulos. Las Cuatro Erres son herramientas muy útiles para empezar a mover la generación de ideas sin que una sesión se quede atascada en una cierta línea de pensamiento.

Las Cuatro Erres:

Mencioné las Cuatro Erres como herramientas para generar ideas-nota del traductor: en español no todos los términos empiezan con erre. Son usadas por el facilitador en una sesión de ideas para mover a los asistentes de una idea a la siguiente para que no empiecen a analizar o juzgar ideas anteriores o se bloqueen. Las Cuatro Erres son:

1. Revolución:

Revolución es darle a una idea una vuelta de tuerca. Tomar asunciones y darles la vuelta o quitarlas. Por ejemplo, un pub tiene cuatro paredes y un techo. ¿Y si no tuviese paredes, pero aún tuviese un techo? O manteniéndolo en el desarrollo web y esto es un gran ejemplo de lo que 37 signals hizo con Basecamp ¿y si nuestro software de escritorio pudiese vivir en la web

2. Re-expresión:

Vuelve a expresar la idea de una forma diferente o de un punto de vista diferente. Esto es un fantástico vehículo para ponerte en el lugar de otra persona. Por ejemplo, ¿y si tuvieses seis años y tus padres fuesen a comprar una silla para niños para el coche para ti? ¿Qué hace una silla para el cocheguay a tus ojos?

3. Mundos relacionados:

Piensa en un mundo relacionado y usa ideas de ese mundo. Por ejemplo, cocina y jardinería. ¿Y si pudiéramos usar elementos de jardinería para vender más libros de cocina?

4. Enlaces aleatorios:

Forzar una conexión con un objeto aleatorio. Esto puede llevar a las ideas más geniales. Los enlaces aleatorios a menudo generan ideas que se salen de la misión inicial, pero eso no importa. A veces, las ideas más innovadoras pueden venir de enlaces aleatorios. Estoy seguro de que los diseñadores de Citroën estaban usando enlaces aleatorios cuando decidieron hacer que el 2CV tuviese forma de caracol.

Montones de ideas geniales, ¿ahora qué?

El facilitador registrará todas las ideas en una única hoja de papel. Cuando acabe la sesión, el facilitador repasará las ideas una por una y el grupo las valorará usando el pasionómetro (un bonito nombre para unas cuantas pegatinas). Cada asistente tiene una pegatina de “no me convence” y tres de “esto es genial”.

Las ideas con mejores puntuaciones se pasan a una lista propia y entran a la siguiente fase de desarrollo. La siguiente fase podría constar de otras sesiones de ideas, pero estar más enfocadas en una idea. El objetivo es concentrarse en desglosar la idea en problemas específicos y accionables que permitan a un equipo trabajar con ella.

Un momento de inspiración:

Billy Connolly dijo una vez, sobre la Cámara de los Lores del Reino Unido, “Es un lugar al que las buenas ideas van a morir.

Creo que se refería a la noción de que las ideas (en su ejemplo, propuestas de ley) pueden dar demasiadas vueltas en un foro de debate y finalmente perder el interés inicial. Discutir o pulir una idea durante mucho tiempo es destruírla. Cierto, eso puede pasar, y con frecuencia lo hace. Pero armados con las herramientas adecuadas, y desarrollando un entorno estructurado, las ideas pueden alcanzar todo su potencial.

El momento de inspiración es importante, como el producto final, pero presta atención a la parte que hay entre ambos.

C. Marco

Lo que pensamos varía nuestra biología

No se trata de un gurú de las pseudociencias, Lipton impartió clases de Biología Celular en la facultad de Medicina de la Universidad de Wisconsin y más tarde llevó a cabo estudios pioneros de epigenética en la facultad de Medicina de la Universidad de Stanford que lo llevaron al convencimiento de que nuestro cuerpo puede cambiar si reeducamos nuestras creencias y percepciones limitadoras. El problema siempre es el cómo: cómo cambiar la información del subconsciente. En su libro La biología de la creencia (Palmyra) recomienda métodos como el PSYCH-K. Y en La biología de la transformación (La esfera de los libros) explica la posibilidad de una evolución espontánea de nuestra especie.

Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero es falso.

¿Del todo?

No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?

La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?

Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?

Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?

Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.

Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?

Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz…

Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?…

¿La creencia?

Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará.

¿Y eso por qué?

La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.

Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?

Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?

Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.

Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?

La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?

Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Fuente: Bruce Lipton, doctor en Medicina, investigador en biología celular.

C. Marco

Diez cosas que debes saber sobre Alemania

Últimamente se está hablando mucho sobre Alemania y sobre las oportunidades laborales que ofrece a ciudadanos de países como España, donde el nivel de desempleo está descontrolado. Para quien esté pensando en viajar o irse a vivir a Alemania, le invito a leer a continuación las 10 cosas que debe saber sobre el que ya es reconocido como el motor de la Economía de Europa.
Adelante con ellas y espero que te resulten de utilidad.
1. En Alemania se habla alemán:En Alemania se habla alemán, parece obvio, pero a menudo se minusvalora la barrera lingüística. Aunque hayas estudiado alemán, incluso aunque incluyas en tu curriculum un certificado B1 o, mejor aún, B2, tú no hablas alemán. Y lo sabes. Eso te lo pondrá muy difícil a la hora de integrarte en una empresa, en constante competencia. Para hablar alemán es necesario un proceso que requiere, además del estudio, tiempo de práctica y convivencia con alemanes. A esto hay que añadir la dificultad extra que presentan los acentos y dialectos de los diferentes Länder. Practicar alemán con los alemanes, además, no es una consecuencia automática de la convivencia. Puedes pasar semanas sin intercambiar más que escuetos saludos con tus compañeros del trabajo y tus compañeros de piso, que con toda seguridad intentarán dirigirse a ti en inglés o en español. Trabar auténticas relaciones en Alemania lleva años y el proceso de integración lingüística también. Debes estar preparado para un aislamiento prolongado.2. Alemania es muy grande:También parece obvio que Alemania es muy grande, pero a menudo no somos conscientes de la enorme diferencia que hay entre vivir en ciudades cosmopolitas como Berlín y Hamburgo o en otras más ricas e industriales como Munich, Stuttgart o Düsseldorf. Estas últimas son las que más empleo ofrecen, están repletas de oportunidades, pero a menudo parecen muertas a partir de las 18:00 horas y soportan un caro nivel de vida. Las primeras, más atractivas y vitales, son las más pobres de Alemania, arrastran bolsas de paro propias y están ya saturadas de aspirantes. En Berlín hay un paro del 11,8%, en Munich del 3,8%. Son mundos diferentes.

3. Alemania está llena de alemanes:

Seguramente contabas con ello, Alemania está llena de alemanes, pero no entenderás el alcance de las diferencias culturales hasta que no las sufras. Son honrados hasta la médula. Si te dejas abierto el coche en el centro de Berlín, y con abierto queremos decir abierto de par en par, los CD seguirán en la guantera cuando vuelvas dos horas después. Pero si aparcas incorrectamente ese mismo coche frente a tu casa, será posiblemente uno de tus vecinos el que llame a la policía para denunciarte. Te convertirás en un proscrito si no reciclas correctamente la basura, incluido lavar los envases de yogur antes de depositarlos en el contenedor para plásticos. Si tomas un café o cenas con alguien, pagaréis por separado. Se quitarán los zapatos cuando entren a tu casa y tú deberás hacer lo mismo en la suya. No soportarán que hables al volumen cotidiano en España, ni que cocines con ajo. El rescate a los bancos españoles nos ha convertido en un país europeo de segunda y percibirás que comienzan a tratarnos como a ciudadanos de segunda. Ya no les gusta alquilarnos casas y admiten con más dificultad a nuestros hijos en colegios privados. ¡Ah! Y no te perdonarán que no seas amable con perros y gatos, a los que no es extraño que demuestren más afecto que a las personas.

4. Alemania = burocracia:

Nada más poner un pie en Alemania necesitas un Anmeldung, documento de registro que te pedirán para todo y que solicitarás en la oficina Meldestelle del Burgeramt, el ayuntamiento de tu distrito. También es necesario un Certificado de Libre Circulación (Freizügigkeitsbescheinigung), y para conseguir los documentos anteriormente citados necesitas tener una dirección y un contrato de alquiler. Para conseguir el contrato de alquiler necesitas la Chufa, una especie de certificado de tus deudas y solvencia, además de un certificado de ingresos (Einkommensbescheid). Para empezar a trabajar necesitas la Lohnsteuerkarte, registro en la Hacienda alemana, la Sozialversicherungsausweis y la Mitgliedsbescheiningung der Krankenkasse, que certifican que perteneces a una caja del Seguro Social y del Seguro Médico, y una Aufenthaltsbescheiningung gemäB 5 Freizügigkeitesgesetz, algo así como un certificado de residencia. Después de esto puedes ir a registrarte al Consulado. No sirve de mucho, pero ya puestos…

5. Alemania trabaja a la alemana:

Alemania trabaja y España también, pero con culturas del trabajo completamente ajenas entre sí. Generalizando, los trabajadores alemanes no usan el teléfono de la empresa para llamadas personales, no utilizan el tiempo de oficina para pedir cita en el dentista o para charlar sobre el programa de televisión de la noche anterior. No hay pausa para comer de más de media hora. No se sale a fumar o a tomar café y muchas grandes empresas estipulan incluso en sus convenios la denominada Pinkelpause, o pausa para hacer pipí, que establece los minutos de duración y la frecuencia con que los empleados pueden ir al baño. Cumplen los horarios, lo que significa que salen de casa considerablemente antes si el pronóstico meteorológico es adverso, llegan sistemáticamente a menos cinco y se están poniendo el abrigo también a menos cinco, para salir por la puerta a la hora exacta, así haya que dejar en suspenso un proyecto de millones de euros. Las horas extra se pagan sin excepción. No hay prisas y no se espera hasta que se haya ido el jefe. Esto requiere una enorme planificación y anticipación. Tendrás que amoldarte.

6. Alemania, reserva natural de ingenieros e informáticos:

En Alemania son especies protegidas: ingenieros e informáticos, en menor medida personal sanitario y estudiantes de formación profesional de ramas industriales. Si perteneces a uno de estos grupos serás bienvenido a este país y se te darán todo tipo de facilidades. Si además eres investigador en áreas avanzadas de energías renovables, reciclaje, química aplicada, nanotecnología o genética, te buscan como locos y seguramente varias empresas alemanas han contactado ya contigo tratando de seducirte. Pero si no formas parte de estos selectos sectores, estarás solo en la jungla del empleo alemán, donde no hay un salario mínimo legislado y donde personal altamente cualificado procedente de países como Polonia e India pone ya muy alto el listón de la formación y muy bajo el listón de los ingresos.

7. Alemania significa bienestar:

El sistema de bienestar social alemán sigue siendo un sueño en comparación con el resto del planeta, incluida España. Una vez entras en el sistema a través de un empleo estable, dispones de todo tipo de ayudas familiares, por ejemplo. Las madres dejan de trabajar 6 semanas antes de la fecha prevista del parto y las 8 siguientes al nacimiento con el 100% de su salario. A partir de ahí, la baja por maternidad dura un año y cobra el 67% del salario para padre o madre. Si la madre no ha trabajado antes, recibe 300 euros al mes. El Estado paga 184 euros por niño al mes, ingresados en cuenta corriente, y Merkel acaba de aprobar una subvención a familias que cuidan de los niños en lugar de llevarlos a la guardería, comparable a lo que le cuesta al mes al Estado una plaza de guardería pública. Si las cosas van mal, en un caso de paro prolongado, el Estado garantiza el derecho a vivienda, no de palabra, como en la Constitución Española, sino con subvenciones contantes y sonantes, además de derecho a calefacción e incluso tarjetas de ocio para menores de familias con bajos ingresos, que permiten a los niños pobres ir al cine, al teatro, a librerías…

8. En Alemania también hay picaresca:

En alemán no existe un término para traducir la picaresca y para referirse al género literario de El Lazarillo de Tormes hablan de Schelmroman, Novelas de pillos. Pero haberla, hayla. Ojo si llegas a trabajar al sector servicios, el más tocado. En Berlín ya hay casos de españoles que llegan buscándose la vida y pasan meses trabajando como camareros sin contrato y sin cobrar, desprotegidos por la ley. La forma de evitarlo es buscar empleo en Alemania a través de los Ayuntamientos o Comunidades Autónomas que han desarrollado programas para ello o a través de Eures. La Embajada española en Berlín dispone también de información fidedigna. Es mucho más arriesgado venir por libre.

9. Alemania está generalmente nublada:

El frío de Alemania no supera al de Ávila, pero su déficit de luz sí. Durante los meses de invierno anochece a las 16:00 e incluso en verano el porcentaje de días plomizos, lluviosos o sencillamente grises es capaz de erosionar cualquier psicología. Los habitantes del Mediterráneo tienden a acusar especialmente ese déficit de luz. En Alemania, 10.021 personas se quitaron la vida en 2010. Otras tantas lo intentaron. Hay un suicidio cada 53 minutos y mueren más personas por voluntad propia que por accidentes de tráfico, homicidio, drogas o sida. Naturalmente, las causas no tienen que ver exclusivamente con el clima, sino también con la soledad, la presión social y la crisis. Debes hacer acopio de fortaleza.

10. Alemania engancha:

Si después de haber superado todas estas dificultades logras trabajar en Alemania y establecerte en este país, descubrirás algo con lo que no contabas: quieres quedarte. A pesar de la morriña y de los planes para volver, Alemania engancha y un día, sin darte cuenta, te encontrarás con que suples felizmente la falta de luz partiendo el invierno con un viaje al Mediterráneo o al Caribe, según tus ingresos, que la relación con la familia a través de Skype te resulta razonablemente satisfactoria y que te sientes realizado por lo mucho que te aprecian en tu trabajo. Ya no estarás dispuesto a prescindir de la seguridad de tu empleo, de tu pensión de jubilación y de tus inversiones, te sentirás al abrigo de un Estado fuerte y sostenible y no querrás prescindir de las garantías sociales. No te gustaría ya la idea de volver a una oficina en la que se pierde el tiempo en reuniones inservibles o con comidas de dos horas de duración, despreciarás las actitudes clientelares o pelotas, jamás esperarías ya a que se vaya el jefe para irte a casa si ha terminado tu horario laboral… La lengua alemana habrá dejado de ser un problema y habrás hecho amigos alemanes, generalmente un tipo de amistad sin muchas alharacas, pero profunda y duradera, de los que no querrás separarte. Y si has tenido hijos, desearás para ellos que crezcan hablando alemán. Como religioso contribuyente, comenzarás incluso a criticar que el fisco alemán destine tus impuestos a rescatar gobiernos corruptos del sur de Europa. Y un día, te sorprenderás a ti mismo tarareando una canción de Grönemeyer mientras conduces, en una ciudad sin atascos. Ese día, estarás perdido. 😉

Fuente: Blogoterraqueo.

C. Marco

10 reglas para innovar con energia

 

Cuantas veces nos hemos enfrentado a un proyecto de innovación o cambio que literalmente nos ha dejado como la batería de nuestro móvil: ¡agotados! Luchar contra la resistencia al cambio, los abogados del diablo, la falta de visión, la inexistencia de espíritu de equipo,…nos puede suponer que caigamos en la desesperanza más absoluta.

Sin embargo, tenemos dos opciones: la rendición o la lucha, eso sí con un poco de cabeza y cuidando de que nuestra energía no se agote, ya que es la que va a garantizar nuestra capacidad de llevar a buen puerto los proyectos que emprendamos. Por ello, quiero hoy compartir la aplicación al mundo de la innovación de unas sencillas ideas que en forma de decálogo aparecen en el libro El bus de la energía: Diez reglaspara llenar de energía positiva tu vida”. Aquí las tienes, espero que te parezcan interesantes y que me hagas llegar tus comentarios.
1. Tú eres el conductor del autobús. Fuera excusas, si quieres innovar siempre hay una ámbito en el que tú tienes la competencia para actuar. Como me gusta decir, si queréis aprender, coged los “ysis” los “esques” y los “peros” y lanzadlos por la ventana. Quien conduce lidera, pero esto no quiere decir que elija él solo la dirección y el camino.
2. Deseo, visión y foco mueven el autobús en la dirección correcta. No hay innovación sino hay un paraqué. La innovación necesita responder a una visión compartida y centrada de aquello que esperan todos los viajeros. ¿Para qué innovas? Si tienes dificultades al contestar esta pregunta revisa la visión y el deseo que mueven tu proyecto.
3. Alimenta tu viaje de energía positiva. Positivismo no quiere decir ni ingenuidad ni falta de realismo, todo lo contrario. Positivismo en innovación significa hacer posible lo imposible. Piensa en todas las creencias que limitan tu visión positiva cuando pones en marcha tu “bus de la innovación”. ¿Cuántas cosas quieres desaprender que no te valen para innovar?
4. Invita a que la gente se suba a tu autobús y comparte tu visión. Para innovar necesitas un equipo, por ello tienes que invitar a quien quieras que te acompañen en tu viaje. Para ello es necesario que compartas tu visión con ellos y que llegues a alcanzar una visión compartida ¿Acaso piensas que los demás no piensan?5. No malgastes tu energía con aquellos que no quieren subir al autobús. Va a haber mucha gente que no va a creer en la innovación. Por cada razón que les ofrezcas, ellos te van a dar otras 10 en contra. Cada minuto que gastas en convencer a alguien que no quiere innovar de lo bueno que es el proyecto es tiempo y energía que desperdicias para la innovación.

6. Pon en el autobús un letrero que diga “No se permiten vampiros de energía”.
Esta es para mí una de las principales reglas para detonar la innovación. No permitas que haya personas en la organización que se dediquen a minar la energía innovadora ¿Cómo se hace esto? Lo analizaremos en un próximo post, pero como pista te digo que los “vampiros de la innovación” viven muy felices en las tinieblas de la inmovilidad.

7. El entusiasmo atrae más pasajeros y les da energía durante el viaje.
¿Cómo puedes atraer gente con talento e ilusión? Pues sencillo, donde haya más gente con talento y la ilusión por lo que se hace inunde todo el ambiente.
8. Ama a tus pasajeros. Cuida de tu equipo, dedícale tiempo, comparte, pregunta, observa. Todos y cada uno de ellos tienen algo que aportar. El mayor error es pensar que eres capaz de conducir la innovación tú solo.
9. Conduce con un propósito. Tienes la responsabilidad de guiar al equipo y esto lo has de basar en la confianza. ¿Qué puedes hacer para generar esa confianza? Debes ser competente, sincero y coherente. Volveremos sobre ello, no te preocupes
10. Diviértete y disfruta del viaje. Si no eres capaz de disfrutar con la innovación es que algo falla. Siente la satisfacción de conseguir hacer posible lo imposible.
C. Marco

Nociones sobre Management: 10 reglas para innovar con energia

Cuantas veces nos hemos enfrentado a un proyecto de innovación o cambio que literalmente nos ha dejado como la batería de nuestro móvil: ¡agotados! Luchar contra la resistencia al cambio, los abogados del diablo, la falta de visión, la inexistencia de espíritu de equipo,…nos puede suponer que caigamos en la desesperanza más absoluta.

 
Sin embargo, tenemos dos opciones: la rendición o la lucha, eso sí con un poco de cabeza y cuidando de que nuestra energía no se agote, ya que es la que va a garantizar nuestra capacidad de llevar a buen puerto los proyectos que emprendamos. Por ello, quiero hoy compartir la aplicación al mundo de la innovación de unas sencillas ideas que en forma de decálogo aparecen en el libro El bus de la energía: Diez reglaspara llenar de energía positiva tu vida”. Aquí las tienes, espero que te parezcan interesantes y que me hagas llegar tus comentarios.

1. Tú eres el conductor del autobús. Fuera excusas, si quieres innovar siempre hay una ámbito en el que tú tienes la competencia para actuar. Como me gusta decir, si queréis aprender, coged los “ysis” los “esques” y los “peros” y lanzadlos por la ventana. Quien conduce lidera, pero esto no quiere decir que elija él solo la dirección y el camino.

2. Deseo, visión y foco mueven el autobús en la dirección correcta. No hay innovación sino hay un paraqué. La innovación necesita responder a una visión compartida y centrada de aquello que esperan todos los viajeros. ¿Para qué innovas? Si tienes dificultades al contestar esta pregunta revisa la visión y el deseo que mueven tu proyecto.

3. Alimenta tu viaje de energía positiva. Positivismo no quiere decir ni ingenuidad ni falta de realismo, todo lo contrario. Positivismo en innovación significa hacer posible lo imposible. Piensa en todas las creencias que limitan tu visión positiva cuando pones en marcha tu “bus de la innovación”. ¿Cuántas cosas quieres desaprender que no te valen para innovar?

4. Invita a que la gente se suba a tu autobús y comparte tu visión. Para innovar necesitas un equipo, por ello tienes que invitar a quien quieras que te acompañen en tu viaje. Para ello es necesario que compartas tu visión con ellos y que llegues a alcanzar una visión compartida ¿Acaso piensas que los demás no piensan?

5. No malgastes tu energía con aquellos que no quieren subir al autobús. Va a haber mucha gente que no va a creer en la innovación. Por cada razón que les ofrezcas, ellos te van a dar otras 10 en contra. Cada minuto que gastas en convencer a alguien que no quiere innovar de lo bueno que es el proyecto es tiempo y energía que desperdicias para la innovación.


6. Pon en el autobús un letrero que diga “No se permiten vampiros de energía”.
Esta es para mí una de las principales reglas para detonar la innovación. No permitas que haya personas en la organización que se dediquen a minar la energía innovadora ¿Cómo se hace esto? Lo analizaremos en un próximo post, pero como pista te digo que los “vampiros de la innovación” viven muy felices en las tinieblas de la inmovilidad.

7. El entusiasmo atrae más pasajeros y les da energía durante el viaje.
¿Cómo puedes atraer gente con talento e ilusión? Pues sencillo, donde haya más gente con talento y la ilusión por lo que se hace inunde todo el ambiente.

8. Ama a tus pasajeros. Cuida de tu equipo, dedícale tiempo, comparte, pregunta, observa. Todos y cada uno de ellos tienen algo que aportar. El mayor error es pensar que eres capaz de conducir la innovación tú solo.

9. Conduce con un propósito. Tienes la responsabilidad de guiar al equipo y esto lo has de basar en la confianza. ¿Qué puedes hacer para generar esa confianza? Debes ser competente, sincero y coherente. Volveremos sobre ello, no te preocupes

10. Diviértete y disfruta del viaje. Si no eres capaz de disfrutar con la innovación es que algo falla. Siente la satisfacción de conseguir hacer posible lo imposible.

C. Marco

Cómo ser emprendedor y aprender de los errores

Aunque se pongan los mejores esfuerzos en un emprendimiento, si la estrategia no está bien enfocada y los objetivos tampoco están del todo claros, entre otros errores, las probabilidades de fallar a final del camino son altas. Por eso conviene estar atentos a las señales y no repetir equivocaciones pasadas. Vea acá si se siente interpretado por algunos de los desaciertos comentados por expertos.

En el ambiente emprendedor el error tiende a ser asumido como inherente a este proceso, dentro del cual buena parte de los esfuerzos se relacionan precisamente con aminorar estas equivocaciones y, si se llegan a dar, que errar sea barato y en una etapa temprana del emprendimiento. Lo más seguro es no exista emprendedor en el mundo que no haya cometido equivocaciones, pero la diferencia entre uno exitoso y los que quedan en el camino, es la capacidad de aprender sobre el camino trazado y equivocarse lo menos posible.

José Ernesto Amorós, parte del equipo realizador del trabajo de investigación Global Entrepreneurship Monitor y director de Investigación Facultad de Economía y Negocios Universidad del Desarrollo (UDD), explica que al igual que muchas actividades diarias, las personas, equipos u organizaciones a veces salen airosas justamente porque tuvieron la capacidad de reducir la incidencia de errores. “Obviamente hay errores y errores. Como en algún momento expresó un antiguo CEO de 3M al comentar que la empresa toleraba los fracasos bien intencionados”, pero él mismo hacía énfasis en que “al final, tiene que haber resultados. No podemos dejar que los proyectos duren indefinidamente”, en clara alusión a que todo tiene un límite justo y razonable, asegura.

A su vez, Alan Farcas, director Ejecutivo de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), comparte con Innovación.cl otro ejemplo que evidencia la valoración que se le puede dar al error. Cuenta que hace algún tiempo, un gran ejecutivo de Estados Unidos perdió US$ 20 millones en un negocio. Inmediatamente fue donde el jefe y le entregó una carta de renuncia. Pero éste le dijo que acababan de invertir US$ 20 millones en su formación y que estarían locos si lo dejan partir. Por eso, dice que “emprender es equivocarse, y, también, es volver a levantarse, porque se trata de tomar riesgos. Si como sociedad no damos espacio al sueño de emprender, cerramos la puerta a la ilusión de constituirnos en un país con oportunidades de desarrollo”, expresa. Opinión que comparte Fernanda Vicente, emprendedora y vicepresidente de la Asociación de Emprendedores (Asech), quien piensa que si un emprendedor, no obstante las equivocaciones que pudiera haber cometido en el camino, si después de dos o tres años sigue en pie, lo más probable es que tenga éxito en su proyecto. “De todos modos, creo que vivimos en un entorno menos castigador con los errores que hasta hace sólo unos pocos años. Creo que hoy se valora más la experiencia de haber iniciado una empresa”.

Explica la representante de Asech que un error garrafal que ve en muchos proyectos que se inician es su baja capacidad de adaptabilidad. “Si no eres capaz de adaptarte a las necesidades del entorno, el fracaso estará muy cercano. Nunca en la vida uno podrá manejar todas las variables del plan de negocios del emprendimiento. Por eso, yo no recomiendo los planes de negocios de 800 páginas, que es lo usual”, reflexiona.

Fernanda Vicente, quien también creó Viral, empresa de contenidos estratégicos, explica que muchos emprendedores se dedican a buscar recursos de inversionistas externos como sustento a sus proyectos, pensando que emprender se trata de conseguir apoyo de terceros, cuando significa exactamente lo contrario. “Veo que se están presentando a fondos de inversión y concursables, lo que no es malo, pero se olvidan que el emprendimiento se trata de arreglárselas solos. El emprendedor real es el que se saca la cresta día y noche y su potencial éxito no depende de la llegada de un inversionista. Si te ganas un concurso, genial, pero si no, arréglatelas solo. Basta recordar los grandes empresarios chilenos, la mayoría de loso cuales fueron inmigrantes que se esforzaron mucho y que nunca le pidieron un peso a nadie”. Por eso piensa que si uno es exitoso, los inversionistas van a llegar solos.Por otra parte, Leonardo Farkas cita un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), realizado especialmente para Chile, que indica que el 70% de los fracasos podría haber sido evitable, generando compañías rentables en el mediano plazo. Explica el académico de la UAI que en los países europeos, los “fallidos honestos” son liberados de las listas negras (Dicom) cuando finaliza el proceso, lo que facilita enormemente las opciones del segundo intento. Precisamente, relacionado con nuestro entorno, Farcas cree que lo anterior es especialmente delicado para los negocios innovadores, los que por su naturaleza son de mayor riesgo, pero de superior impacto económico y claves en la estrategia de crecimiento de Chile. “Los emprendedores fallan, en promedio, tres veces antes de consolidarse. Si como sociedad les negamos la oportunidad de volver a levantarse, nos estamos cerrando al desarrollo, creando menos puestos de trabajo, impuestos y calidad de vida para todos los chilenos. Y, de paso, estamos matando sueños”.Aunque coincide con lo anterior, la vicepresidenta de Asech no cree mucho en las estadísticas, porque cree que para un emprendedor que está empezando no resulta muy motivante pensar que sus primeros intentos serán un fracaso. Asimismo, opina que las equivocaciones no se relacionan con algo estadístico, sino que tienen que ver con aspectos más bien subjetivos. “Los errores guardan relación con la preparación y motivación de las personas, porque si uno tiene claro que quiere llegar al final del camino contra viento y marea, finalmente lo hará. Pero ésa no es la visión de todos los emprendedores”. Por eso opina que los emprendedores deben estar dispuestos a no tener vacaciones, no almorzar, dormir en lugares inhóspitos si se acaban los recursos, etc. Cree que ésa es la esencia de ser un emprendedor. “No hay otra porque no existe el emprendimiento fácil y menos en Chile. No existe el emprendimiento con horario de ocho horas al día”.

En este contexto, José Ernesto Amorós comparte con Innovación.cl un listado de los errores más comunes que cometen los emprendedores, los que considera universales y que son susceptibles de cometer en casi todas partes. Estos son:

– La fiebre del fundador y la pérdida de objetividad. Los emprendedores tienden a enamorarse de sus proyectos y esto es positivo. Pero no tener un cable a tierra puede ser muy perjudicial. Aconsejo siempre tener un “abogado del diablo” que ayude a “bajar de la nube”.

– Escoger mal a los compañeros de viaje. Tener un buen equipo resulta clave. Tu mejor amigo, tu compadre y hermano del alma son eso, tu amigo, compadre o hermano. Pero no por eso tienen que ser las mejores personas para hacer un proyecto.

– Falta de orientación al mercado o público objetivo. Por más innovador que sea el producto o servicio, alguien tiene que estar dispuesto a pagar por eso. Mientras más se conozca a esas personas dispuestas, mucho mejor.

– Carecer de estrategia competitiva. Hay que tener un foco. La universalidad mejor se la dejamos a otras compañías, como Coca-Cola. Y hasta ellos tiene estrategias diferenciales.

– Despreciar a la competencia. Muchas veces he oído la frase “por ahora no hay competencia”. Pero, acto seguido, empresas como Cencosud y Wallmart entran al negocio.

– No entrar en el momento adecuado. No todo lo innovador tiene la “ventana de oportunidad” siempre abierta. Si no, vean lo que paso con proyectos como Newton de Apple, los autos eléctricos de GM a finales de los 80, etc.

– Desconocimiento del negocio. Si no sabes en un 100% de lo que se trata, mejor ni meterse.

– No conocer la estructura de costos. Siempre es más costoso de lo que aparenta ser y siempre hay que vender más barato de lo que se tenía pensado.

– Empezar con recursos inadecuados. Ojo, no siempre es dinero, a veces son personas, contactos e incluso tiempo.

– El “mal de piedra”. Querer tener todo construido y rápido no siempre es bueno. Si quieres empezar tu negocio con una oficina en la Torre Titanium, creo que no es una buena idea. Una regla siempre: mejor alquilar que comprar y mejor tomar prestado que alquilar.

Por su parte, Farkas piensa que el mayor error que puede hacer un emprendedor no es equivocarse porque incluso eso es deseable porque se aprende. “El mayor error es cuando no se reconoce temprano el error y se perpetúa una situación de ineficiencia”, dice. Lo que es refrendado por Fernanda, quien también agrega que el emprendimiento no es para todos porque hay que tener el “bichito” y alma de emprendedor, más allá de allá de los cursos y capacitaciones que se puedan realizar. Dice que no se necesita tener grandes conocimientos de emprendimiento para ser un gran emprendedor y que la clave –no siempre tenida en cuenta– es que el ganar dinero no sea la única motivación, porque cuando es así, “las posibilidades de fracasar son mayores. Sin pasión por lo que se hace, difícilmente habrá éxito en el proyecto iniciado”.

Fuente: Innovación.

C. Marco