¿Felicidad?: “Yes we can”

Se puede ser feliz. Expertos de las más diversas materias nos explican cómo.

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Ni siquiera sabemos exactamente qué es la felicidad. Quizás porque tiene múltiples caras. Pero es obligación de todo ser humano tratar de alcanzarla, hasta tal punto que hay quien defiende que debiera figura en la Constitución como un derecho a proteger. Fue uno de los comentarios vertidos, este en tono jocoso, en el II Congreso sobre la Felicidad que, organizado por Coca-Cola, se celebró en abril en Madrid. Bajo la dirección del divulgador científico Eduardo Punset, médicos, profesores, filósofos, periodistas, escritores, cooperantes y hasta un monje budista trataron de arrojar luz sobre qué es la felicidad y, lo más importante, cómo conseguirla. DT ha concentrado en una serie de reflexiones algunas de las cosas que allí dijeron ocho de los ponentes: el propio Punset, el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, el periodista Jaume Sanllorente, el psiquiatra Luis Rojas Marcos, el cirujano Mario Alonso Puig, el monje budista Matthieu Ricard, la monja Sor Lucía Caram y Rafael Matesanz, de la Organización Nacional de Trasplantes.

El sentido de la vida. “La felicidad es el objetivo de la vida. Nadie se levanta y dice: ‘Voy a sufrir todo el día”. Dado que la felicidad es tan importante, importante es también tener una idea de lo que es y distinguirla de lo que no es. No es, por ejemplo, lo mismo felicidad que satisfacción. De hecho, uno de los dramas del ser humano es que busca la felicidad donde no está y eso provoca frustración. (Matthieu Ricard)

Merece la pena. “El decano de mi universidad nos dijo que ser feliz es más fácil de lo que pensamos y es mejor de lo que nos lo pintan. Y esa idea se guardó en mi cabeza”. (Jaume Sanllorente)

El destino. “La felicidad está en los genes. Todos nacemos con el potencial de ser felices. La selección natural elige aquellas cualidades que nos ayudan a sobrevivir. Si la humanidad pensara que vivir no merece la pena, ya hubiera desaparecido. La sensación de bienestar es genética, es la única forma de explicar por qué luchar”. (Luis Rojas Marcos)

Las pequeñas cosas. “Son cosas muy sencillas las que dan acceso a la felicidad. He comprobado en el laboratorio cómo a una ratita a la que impido dormir bien dura menos… Y dormir es algo muy sencillo que sabemos hacer todos”. (Eduardo Punset)

El conocimiento. No hay que tener miedo a desear. Desear es la esencia del ser humano y siempre se desea lo que no se tiene, con lo cual es un sentimiento permanente. ¿La solución? Desear conocimiento. “No hay nada que me haga tan feliz como aprender. Y se aprende viajando, leyendo… El día que deje de interesarnos el conocimiento estaremos muertos. La búsqueda del conocimiento nos proporcionará felicidad”. (Juan Luis Arsuaga)

Ligera de equipaje. “El secreto de la felicidad está en amar la vida y en compartirla cada día, en celebrarla y en vivir sin retener. Mis brazos se cierran para agarrar a la gente, pero no para retener a nadie, porque mi familia es la humanidad. La felicidad es una manera de ir por la vida ligera de equipaje, sin nada que perder. Mi felicidad radica no en hacer lo que quiera, sino lo que demandan las obligaciones que he adquirido. Mi libertad es vivir para los otros, mi felicidad es estar expropiada para la vida pública”. (Sor Lucía Caram)

Dónde encontrarla. La felicidad es, sobre todo, un estado mental, “una forma óptima de ser que invade todos nuestros estados emocionales” y que te proporciona recursos incluso en estados tristes. “Debemos pensar en la felicidad como una capacidad que tenemos que ejercitar”, porque, aunque posee elementos hereditarios, los genes también se pueden cambiar con el entorno, la educación durante la infancia… “Hay gente que lo tiene todo para ser feliz y luego entra en una depresión, y eso es porque el estado mental interno puede eclipsar las condiciones externas. Podemos estar en un paraíso y sentirnos desgraciados”. (Matthieu Ricard)

En el corazón. “Una cosa es el bienestar subjetivo, lo que colma los sentidos, pero la felicidad colma el corazón. Ambos están conectados, pero son diferentes”. Hay, por tanto, que evaluar la felicidad cuando el bienestar subjetivo desaparece y aparece el mal, la injusticia, la violencia, el daño, la muerte… (Mario Alonso Puig)

El respeto. En una sociedad en la que colaborar y competir parecen al mismo tiempo obligaciones inherentes a la existencia, la felicidad personal pasa por vivir en armonía con el planeta. “No me considero con más derecho que otras especies. De hecho, me hace perder parte de mi felicidad este espectáculo de la destrucción de la naturaleza, de nuestra propia casa, donde tenemos que vivir”. (Juan Luis Arsuaga)

Contagio.
“Cuando uno es feliz, transmite esa felicidad a los demás. La vida se nos da y nos la merecemos dándola. Todos debemos ser donantes porque todos podemos necesitar de esa solidaridad”. (Rafael Matesanz)

Alegría saludable. Son muchos los estudios que determinan la existencia de una relación directa entre los estados emocionales y la salud. La alegría, de hecho, provoca que la dopamina se extienda por nuestro organismo. Sentir alegría aumenta, por tanto, nuestra confianza. “El amor nos hace ser valientes, haríamos por amor aquellas cosas que no haríamos por dinero”. (Mario Alonso Puig)

La generosidad. “No podemos ocuparnos solo de nuestra felicidad, porque no somos entidades separadas, estamos conectados. La búsqueda de la felicidad no funciona sin la de los demás. Ampliar el amor altruista es el camino de la felicidad. Tener más consideración a los otros, esto es ser altruista. Pero todo requiere práctica y esfuerzo. Quizás ahora estamos al diez por ciento en cuanto al altruismo, en cuanto a alcanzar la felicidad”. (Matthieu Ricard)

Espíritu de lucha. “Tengo espinas clavadas porque hay proyectos que no salen adelante. He sufrido la incomprensión en la Iglesia, una institución que cada vez se vuelve más insignificante y poco relevante, pero la alegría profunda nunca me la han podido quitar. Yo comparto la indignación contra el sistema deshumanizado. Nosotros hemos optado por un sistema, simplificar nuestra vida y dejar de crearnos más necesidades”. (Sor Lucía Caram)

Una lección. “Dejé el trabajo y mi piso en Barcelona y volví a la India. Los primeros tiempos no fueron fáciles: un chico que estaba acostumbrado a tener de todo, ahora en un sitio sin agua, sin luz… Sólo con la única esperanza de ayudar a los niños. Ellos fueron mis maestros. Aprendí que si yo no pensaba en mí, sino únicamente en los niños, la felicidad venía sola. Aprendí cosas necesarias para vivir bien: la humildad, el agradecimiento, maravillarse con la naturaleza…”. (Jaume Sanllorente)

El valor de la normalidad.
La experiencia en torno al trasplante de órganos ofrece visiones de la felicidad, quizás extremas, pero muy sinceras. Especialmente en un país como España, que está a la cabeza de la donación de órganos. “Para una persona que ha estado años en diálisis, el hecho de recibir un trasplante y empezar a orinar le proporciona el momento más feliz de su vida. La normalidad es algo que solo se aprecia cuando se pierde”. Y, a la vez, “salvar una vida proporciona un grado de felicidad y autoestima nada desdeñable”. (Rafael Matesanz)

Nuestra propia prisión. “Un tanto por ciento de nuestras angustias son cárceles que nosotros hemos construido a nuestro alrededor, de forma que somos nosotros mismos los que podemos encontrar el cerrojo que nos libere, salir y darnos a los demás. Pensad que vivimos en un jardín. La felicidad es belleza; si queremos vivir en ese jardín, somos nosotros los que tenemos que plantar las flores”. (Jaume Sanllorente)

El destino y la curiosidad. Sí, estamos programados, “pero programados para ser únicos” gracias al impacto que sobre nosotros mismos tiene nuestra experiencia individual. Y cualquier cambio que queramos sugerir a ese individuo tiene que ser en la infancia, entre los cuatro y los diez años. Por eso, es a esa edad cuando “tenemos que infundir la curiosidad” en los niños, porque la curiosidad es el instrumento “para ser felices de mayores”. Eduardo Punset.

Contradicciones. “La naturaleza humana no puede vivir sin miedo porque le hace estar alerta. En su justa medida, porque más allá es pánico. Pero hay otro sentimiento, el amor, como agradecimiento por las cosas de cada día. No pueden residir en el mismo corazón el miedo y la gratitud porque son incompatibles. Si nos fijamos en todas las cosas que tenemos que agradecer, experimentaríamos la ausencia de miedo”. Mario Alonso Puig.

Creencia. “El Dios que me seduce no es aquel del que me hablaban cuando me hice monja, es el representado por Jesús, ese hombre libre que quería fundar con sus amigos un nuevo orden. Entendí que su programa era anunciar buenas noticias a los pobres, instaurar la paz y la justicia. Ahora, desde el monasterio en el que vivo, compartimos la lucha de vecinos de Manresa que no tienen qué comer, que no tienen trabajo. Hemos ideado una plataforma de alimentos y pueden venir y coger lo que quieren sin pagar. Sencillamente administramos lo que es de todos”. (Sor Lucía Caram)

Futuro. “El sentido de la vida es plantar semillas de esperanza, ilusión y entusiasmo aunque yo no las vea florecer”. (Mario Alonso Puig)

Un truco. “La meditación reduce la ansiedad y refuerza el sistema inmune. Es una técnica centenaria que tiene utilidad en la vida moderna y nos lleva a la felicidad”. (Matthieu Ricard)

Protectores de la felicidad.
1. Hablar. Al codificar los pensamientos en palabras, los sentimientos pierden intensidad emocional y eso, cuando se trata de contrarrestar el miedo, ayuda. 2. Las conexiones afectivas con otras personas. 3. El ejercicio físico, que estimula las endorfinas y protege la salud. 4. La flexibilidad y la resistencia. Puesto que la vida es cambio, necesitamos un protector para estos cambios. 5. El pensamiento positivo, que nos ayuda a recordar retos pasados que hemos sido capaces de superar. 6. La autoestima, basada en valores sociales y genuinos. 7. Diversificar y compartimentar las parcelas de la felicidad: por un lado el trabajo, por otro la familia, por otro los amigos… 8.

El sentido del humor ayuda también a proteger nuestra felicidad, nos da una nueva perspectiva de la situación, nos permite conocer sus contradicciones. (Luis Rojas Marcos)

La receta. Una receta para ser más guapos: sed buenos con las personas y seréis atractivos”. (Juan Luis Arsuaga)

Fuente: http://www.dtlux.com/

C. Marco

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