El Dios de Spinoza… y de Einstein

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Cuenta la anécdota que Albert Einstein en una ocasión fue interrogado vía telégrama por el rabino Herbert S. Goldstein sobre si creía o no en la existencia de Dios. Einstein respondió lo siguiente “Creo en el Dios de Spinoza, quien se revela así mismo en una armonía de lo existente, no en un Dios que se interesa por el destino y las acciones de los seres humanos”.

La respuesta de Einstein no dice mucho a quien no ha tenido oportunidad de acercarse a la importante obra del filósofo Baruj Spinoza, por eso aquí trataremos de exponer brevemente al “Dios de Spinoza”

¿Cómo es el Dios de Spinoza?

Baruj Spinoza, nacido un 24 de noviembre de 1642 como Benedito de Espinosa, fue un filósofo neerlandés, de origen judío sefardí, considerado junto con Descartes y Leibniz uno de los filósofos racionalistas más importantes de la ilustración, cuya repercusión fue reconocida después de su muerte, acaecida el 21 de febrero de 1677 a la edad de 44 años. Su obra más sobresaliente es la Ética demostrada según el orden geométrico, publicada póstumamente por sus amistades más cercanas y que pronto fue censurado por la Iglesia Católica al incluirlo en su Index librorum prohibitorum.

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“Baruch de Spinoza” por Frédéric Hexamer

Spinoza fue un serio lector de la obra de Descartes,  a su manera superó muchos de los problemas del dualismo cartesiano que postulaba la existían dos substancias, la res cogitans y la res extensa, que eran unidas de alguna manera por Dios, presentando esta noción serios problemas, debido a que no daba explicación de las pasiones, lo cuál llevó a John Cottingham a proponer un “Trialismo Cartesiano”. Descartes consideraba además que Dios es una res infinita.

En su magnum opus, Spinoza trató de definir la Naturaleza de Dios y de las pasiones humanas, para Spinoza no hay un dualismo, sino un monismo intermedio, esto es, no existen dos substancias, sino una con distintos atributos como el del pensamiento y/o la extensión. Consideró además que Dios era una res extensa, esta concepción asume a Dios no como metafísico, sino como la totalidad de lo físico o material.

Dios es Naturaleza Naturante que presenta afecciones y modos de ser, que a su vez tienen como origen necesario a Dios, estos son considerados como naturaleza naturada, así Dios es aquel ser en el que se concibe y es todo cuando existe,  y que sin él o fuera de él nada es o puede ser concebido. A este perspectiva se le consideró como Panenteísta, lo que significa Todo en Dios.

En el Apéndice [a] del primer capítulo de su Ética… sintetiza su concepto de Dios de la siguiente manera:

Con esto he explicado la naturaleza de Dios y sus propiedades, como que es existente necesariamente, que es único, que es y actúa por la sola necesidad de su naturaleza, que es causa libre de todas las cosas y cómo lo es, que todas las cosas son en Dios y dependen de él de tal modo que sin él no puede ser ni ser concebidas, y, en fin que todas las cosas han sido premeditadas por Dios, no sin duda por la libertad de la voluntad o por el absoluto beneplácito sino por la naturaleza absoluta o la potencia infinita de Dios.

Bajo estos principios y postulados que acabamos de mencionar, el filósofo neerlandés realiza una fuerte crítica al Antropomorfismo colocado en la religión. El principal prejuicio del que considera Spinoza se derivan todos los demás prejuicios humanos consiste en que:

“los hombres suponen generalmente que todas las cosas naturales actúan, como ellos, por un fin; más aun, dan por seguro que el mismo Dios dirige todas las cosas a un fin, puesto que dicen que Dios las hizo todas por el hombre y al hombre para que le rindiera culto”. Ética… Primer Capítulo, Apéndice [A]

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Christi Belcourt, The Wisdom of the Universe, 2014, acrylic on canvas, 171 × 282 cm, © 2014 Christi Belcourt.

Con razón piensa Spinoza que éstos prejuicios se deben a que los humanos nacemos ignorantes de las causas de las cosas y que todos tenemos apetito de buscar su utilidad, resultando así que hemos encontrado todas las cosas naturales dispuestas para su utilidad, pero hasta aquí solo las han encontrado, atribuyendo a algún otro el haber preparado los medios de los que el humano se beneficiaría. Después de haber considerado las cosas como medios, el ser humano no pudo lograr considerar que las cosas –en palabras de Spinoza- se conciben por sí mismas, por lo que los humanos debieron concluir que existe un ser rector de la Naturaleza, mismo que les ha dotado de todos los seres y cosas para el provecho humano.

Te invitamos a leer el texto de referencia: Spinoza, Baruj, Ética demostrada según el orden geométrico, Traducción del Dr. Atilano Domínguez.

Gracias a Editorial Trotta.
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