Fé: ¿creer o Crear?

Miren Jone Azurza en su artículo: “Invitación a despertar”, destaca un diálogo entre el profesor Pedro Miguel Etxenike y una oyente de la ponencia que este presentó en los Cursos de Verano de 2.016 en el Palacio Miramar de Donostia, sobre: “Física y Mística”.

Preguntaba al científico: “¿Dios es una energía?”….”Pues claro que Dios es una Energía” contestaba el Sr. Etxenike.

Como docente en la materia, imagino que hará suyo el enunciado de Lavoissier: “La energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma” y también el que pudiera deducirse de él: “La energía del Universo se mantiene constante”.

Es innegable que vivimos tiempos convulsos, y la lectura de la causa de los acontecimientos globales, la hago desde la mirada a la resistencia por parte de los gobernantes a cuestionar los métodos de tratamiento y parámetros de diagnóstico utilizados hasta hoy, para regular y evaluar respectivamente, el crecimiento, bienestar y desarrollo humano, la economía real, la biodiversidad y recursos naturales… en la mayoría de los ámbitos en que nos relacionamos las personas con el resto de criaturas y creación global.

Una coyuntura inédita como la de hoy, exige revisar todos los sistemas de gobierno humano y nuestra relación con la Biosfera y el cosmos, hasta el punto de dudar si lo que vivimos es sueño o vida real; cuestionar si a través del orden socioeconómico, político y ecológico establecidos, es posible asegurarnos mínimamente sin erosionar nuestra conciencia, la supervivencia material en igualdad y anímica en lo individual o seguimos desahuciando a cada vez más humanidad; cuestionar si nuestra práctica cotidiana y orden de valores corresponde a lo que mínimamente deberíamos entender como hechos que dan razón de ser a nuestra existencia para seguir siendo o dejar de ser dentro de una evolución incesante; adentrarnos alguna vez en lo más íntimo de nosotros, anhelando recordar nuestra verdadera realidad de ser al margen de nuestra “sombra” del espejo…..(Alegoría de la Caverna de Platón).

Discernir en cuanto a que no nacemos en la Tierra sino que nacemos de la Tierra. Que siendo Hijos del Hombre (Sol) y de la Tierra, hace tiempo debiéramos habernos preguntado ¿cómo es que aún nos mantienen como herederos y receptores legítimos de su tutela y amparo, cuando de la Riqueza y Energía heredadas de Ellos, hacemos fuente de negocio y derroche, confrontación, codicia y oligopolio para unas pocas elites globalmente más reconocidas y atendidas que nuestros propios Padres?

Gobiernos que a pesar del clamor popular y respuestas cruentas a sus desmanes, también reniegan contra el axioma de Einstein: “La locura no es más que la acción de hacer siempre lo mismo esperando resultados diferentes” reforzando su apuesta a favor de los señores de la guerra y la Bolsa, en contraposición a cada vez más ciudadanos que claman y reclaman cambios radicales a favor de la Vida y la paz.

Hoy la Tierra lanza la llamada a sus hijos para nacer de nuevo evolucionando nuestro latido al unísono como lo viene haciendo desde su Núcleo Solar. Voz y Calor del planeta; “llamarada” a través del Viento que anuncia un momento Solar de despertar saliendo de los rebaños para poder caminar ligeros de “equipaje”; reubicarnos desde una toma de conciencia que también Krishnamurti al igual que el Maestro de maestros diagnosticó: “No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma”.

Tiempo en que el Latido de la Tierra a modo de péndulo del Reloj de los Tiempos, va enlazando el período del sueño que nos mantenía sin evolucionar, con otro nuevo a partir del cual podamos (elegimos) crear un espacio de reencuentro con Ella, en pro de la búsqueda de la paz y la reconciliación… aunque sea en lo individual….y así recobrar nuestra condición de HUMANOS.

Conciencia que educa, Madre que educa en el sentir del pensamiento y la coherencia en los hechos…hoy igual que hace 2.000 años. Tiempo de revolución personal en los que transgredir leyes y normas injustas es un honor y practicar la empatía un valor; incluso con aquellos gobiernos injustos, pues quién se sienta libre de no hacer lo propio si estuviera en él… que tire la primera piedra.

Quien fue padre de la Ecología y trasgresor por antonomasia de las leyes impuestas (a costa de cárcel), Henry David Thoreau nos animaba a no decaer en la ilusión de un nuevo orden social.. a pesar de la impotencia ante las elites y los medios de comunicación que como hoy solapan las hechicerías de aquellos: “Si has construido castillos en el aire, no es necesario que tu trabajo se pierda; es ahí donde deberían estar. Ahora, pon los cimientos debajo de ellos.”….al igual que la bella castellana nos anima a “reconstruirnos” asentados en la Piedra Angular que consolida hoy este segundo nacer, nacimiento por el Fuego: “…tan solo se debe esperar al momento Solar debido” hoy manifiesto en un calentamiento global que emerge progresivamente desde ese Latido.

Comprender, en segunda fase sentir y por último escuchar, el movimiento de esa Raíz vital-espiritual que saliendo del sueño del frío, ovula y despierta con fiebre de Amor para asegurar seguir naciendo desde las memorias dormidas del Agua y no dejar de latir para enlazar con otras genéticas cósmicas y mundos de Energía que nombra hoy el científico vasco y sobre los que escribió hace 2.000 años el científico estelar por excelencia.

“No podemos definir a Dios” dice Miren Jone Azurza; entiendo que sí, pues ese Dios único al que Leonardo Boff nos hace saber que tiene otros mil nombres entre las diferentes culturas del planeta, es Único, pues el rasgo primero y último que caracteriza a un dios único, es: ser Creador.

El filósofo racionalista Baruch de Spinoza nos invitaba a atenderle cuando desde dentro nos habla: “¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Lo que quiero que hagas es que salgas al mundo a disfrutar de tu vida.

Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas; ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti….y no me culpes a mí por todo lo que te han hecho creer. Deja ya de estar leyendo supuestas escrituras sagradas que nada tienen que ver conmigo. Si no puedes leerme en un amanecer, en un paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de tu hijito… ¡No me encontrarás en ningún libro!

Confía en mí y deja de pedirme. ¿Cómo puedo castigarte por ser como eres, si yo soy el que te hice? Respeta a tus semejantes y no hagas lo que no quieras para tí. Lo único que te pido es que pongas atención en tu vida, que tu estado de alerta sea tu guía. Amado mío, eres absolutamente libre para crear en tu vida un cielo o un infierno.

Deja de creer en mí; creer es suponer, adivinar, imaginar. Yo no quiero que creas en mí, quiero que me sientas en ti. Quiero que me sientas en ti cuando besas a tu amada, cuando arropas a tu hijita, cuando acaricias a tu perro, cuando te bañas en el mar…..No me busques afuera, no me encontrarás. Búscame dentro… ahí estoy, latiendo en ti.”

Tener fe en Dios o tener Fe de Dios, es decir: Dios en mí… ¿sentir esa Energía-Luz de la que nos habla el científico Etxenike desde una orientación cristiana o, suponer, adivinar, interpretar, imaginar al dios que nos han incrustado desde sus templos de idolatría las ideologías religiosas adictas a los dogmas de orientación paulina? Aquí elegimos el cielo o infierno que nos habla Baruch de Spinoza, lo mismo que cuando Miren Jone Azurza pone en boca de San Pablo: “En Él somos, vivimos y existimos”…. reconocida en la doctrina romana o cuando desde la cultura semita Jesús nos revaloriza con su enseñanza: Él en nosotros se sembró como un minúsculo grano de mostaza. Semilla que late en la Raíz del planeta y de nuestro Árbol de la Vida; que siente, expande y crea el movimiento continuo de la savia en el puente de enlace entre la raíz y la copa, entre el cuerpo y la mente, entre el tiempo y el espacio…entre la Tierra y el Cosmos.

Interesante apreciación de Jose María Castillo en su artículo: “El Dios de Jesús y el Dios de Pablo” cuando escribe: El Dios de Pablo nos exige que repitamos el ´sacrificio ritual´ que rememora y actualiza el sacrificio de Cristo en la cruz…. El Dios de Jesús tal como se nos reveló en la vida, en las enseñanzas y su conducta, no pidió rituales de culto en el templo sino obras con nuestros semejantes:” No hagas a otros lo que no quieras para ti”. Pero ¿hasta dónde abarca ese “otros” que nos habló Jesús de Nazaret?…ciertamente no desde una comprensión restrictiva a las personas humanas también a las personas animales porque al decir: “Expresarás la existencia de Dios con el respeto hacia toda criatura porque en ella igualmente está Dios. Así amarás al prójimo como a ti mismo; querrás para el prójimo como quieres para ti, respetarás al prójimo como quieres que te respeten a ti; te digo igualmente que prójimo también son los animales”…  Si su amor abarca por igual a todas las criaturas que laten y a su vez seguir alimentándonos de ellas… ¿no pudiera estar en ese hecho el origen de todos los males que aquejan a la humanidad casi desde el comienzo de los tiempos?…Siendo criaturas nacidas a semejanza de Dios ¿cuál fue el “pecado” original, el fruto prohibido real que al comerlo de vivir un paraíso nos condenó a vivir este infierno?

Su Huella quedó “emborronada” por las ideologías religiosas. Destacar de su enseñanza que aunque no juzgaba lo bueno y lo malo, puso todo su celo en señalar lo justo de lo injusto, separar el grano de la cizaña, la inmundicia de lo puro, pero muy en particular la verdad de la mentira y la hipocresía de la autenticidad…. lo que le valió su condena a muerte al llamar sepulcros blanqueados a los sacerdotes del Sanedrín….a lo que hoy sería igual.

Su Templo no tenía muros; del Sol hizo sagrario y de las estrellas techo (como el de Spinozza y Thoreau) y sus palabras fueron dejadas al Viento como atmósfera respirable para todos por igual….¿no es lo justo?…. que no las robaran los mercaderes del templo y élites religiosas para desvirtuarlas al dejarlas encerradas entre muros de conventos o hacerlas inaccesibles entre frases complicadas.

El Dios de Pablo…dios de la Tradición; el Logos de Jesús el de la Ciencia. Científico y Creador a través de la Mano del Hombre que mece la Cuna de la Humanidad: Cinco Elementos creadores de reinos, naturaleza vegetal, Energía y Vida respirables…y el Latido de la Madre Tierra, herencia interna para los hijos de la Estirpe Solar llamados a inmortalizarlo desde ser creadores de Fe, creadores de Energía y espacio futuro….futuras estrellas.

Fuente: Iulen Lizaso.

C. Marco

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