La libertad de elegir y decidir aún en la adversidad: Por Viktor Frankl

“Al Hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: su libertad de elegir la actitud  que va a adoptar para enfrentar cualquier situación y decidir su propio camino”.

Viktor Frankl

Este post va dedicado a todo el que se sienta que está ante una encrucijada en su vida.

Considero oportuno y merecido, honrar a Viktor Frankl, un hombre cuyo testimonio es, sin lugar a dudas, una impresionante prueba de la valentía moral y el poder desafiante del espíritu humano.

Desde muy temprano, este joven judío, neurólogo y nacido en Viena, demostró gran interés en la medicina y la filosofía existencial, como vías para la comprensión integral del ser humano.

Inicialmente orientado hacia la medicina y la neuropsiquiatria, se deslindó de las corrientes de Freud y de Alfred Adler al discrepar con sus perspectivas.

El interés de Viktor se enfocaba en los fenómenos exclusivamente humanos: el Sentido de la Vida, la Libertad, Responsabilidad, Autotrascendencia, Valores, Religión y el Arte, como fuentes para consolidar su propio pensamiento.

Han pasado muchos años. El periodista que ha entrevistado a Frankl en su casa, publica:

“Sus  palabras se van destilando poco a poco, con la sabiduría que solo la templanza ha podido inspirar en este médico que tuvo la fortuna de sobrevivir”. “Aunque me hubiese gustado ir a las montañas, muchos domingos con un tiempo espléndido permanecí en casa, sentado al escritorio y puliendo mis manuscritos. Los sacrificios fueron compartidos por mi mujer, ella no sólo me complementa en forma cuantitativa, sino también cualitativamente: lo que yo realizo con el cerebro, ella lo hace con el corazón”.

Elly, la mujer de la que Viktor habla con tanto cariño y que lo ha acompañado desde hace tantos años, no fue su primera esposa.

En 1941 Frankl se casó con Tilly Grosser, más su felicidad no dura mucho, ya que a finales de 1942, son arrestados él y toda su familia, incluyendo a Tilly, por la Gestapo.

Una de las cosas que narra de su experiencia como prisionero, es cuanto valor supo encontrarle a un simple trozo de pan en su estadía en el campo, o como el simple -recuerdo- del ser amado  lo ayudó a trascender la muerte física y que el recordar a su esposa,  había sido su motor para seguir manteniendo la esperanza un día más.

Al entrar en el campo de concentración le arrebataron el manuscrito al cual se había dedicado durante tantos años. Y aquí vemos un rasgo de valentía y fuerza de voluntad abrumadoras, cuando el medico se impone como tarea, repasar su libro de memoria, para no olvidarlo y así poder reescribirlo cuando fuera  liberado, lo cual efectivamente ocurriría a finales de 1945.

Fueron más de dos años y cuatro campos de concentración, los que atravesó Viktor como prisionero. En uno de ellos, incluso fue forzado a cavar el solo, un túnel entero.

A esta etapa, Frankl  la denomina “El experimentus Crucis”, y es durante la misma, cuando puede experimentar personalmente que la vida humana tiene sentido, aun en las peores circunstancias.

Descubrió  ejemplos de altruismo, bondad y comprensión, incluso entre carceleros; así como hombres capaces de sadismo y crueldad inconcebibles, incluso dentro de los reclusos.

La terrible experiencia que le tocó vivir, dio origen a varios libros, como ya fue mencionado, siendo el más exitoso: “El Hombre en busca de Sentido”.

Con este trabajo consolidó el sistema denominado “Logoterapia y Análisis Existencial” , el cual se basa en la consideración del SER HUMANO, como un Ser- bio-psico-social-espiritual, haciendo hincapié en la Búsqueda del Sentido a la Vida y la temática de los Valores. 

En su fascinante libro, Frankl describe la dureza de su experiencia en el campo de concentración: falta de alimento, exceso de trabajo, malas condiciones de higiene, conciencia de las pocas alternativas de supervivencia, incomunicación con los seres queridos, soledad, trato inhumano. Pero sobre todo, transmite como  el Hombre, aún en sus peores momentos de sufrimiento, tiene la posibilidad de elegir la alquimia del veneno o la alquimia de la miel, para hacerse una persona optimista y de esperanza.

“Cuántas veces nos dejamos ganar por la tristeza, el resentimiento, la ira, el pesimismo y el sin sentido, pensando que son nuestros semejantes los responsables de lo que nos ocurre?” le explicó Frankl al entrevistador.

Victor Frankl superó la adversidad. Volvió a amar, y es hermoso saber como hablaba de su esposa Elly.

“Ella es la calidez que acompaña la Luz.”

Frankl fue reconocido con 29 Doctorados Honoris Causa y murió en 1997, dejando un legado de su obra traducida a 20 idiomas, numerosas conferencias, centros de promoción de la Logoterapia en distintos países del mundo.

Su vida, su lucha, sus descubrimientos a nivel neuropsiquiátrico, su resilencia, lo convierten en un emblema; en alguien que siempre ha tenido una Valentia Moral admirable y digna de ser emulada.

En cada uno de nosotros está el poder de Hacer la Diferencia. La fórmula de la miel, el coraje y la templanza son buenos ingredientes para comenzar a buscar nuestro Sentido de la Vida.

Fuente: http://valentiamoral.blogspot.com.es

C. Marco

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