Reflexiones del día

El gran filósofo y matemático francés del sigro XVII René Descartes escribió una carta al final de su vida en la que llamaba la atención un comentario singular. Fué el siguiente:“Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás llegaros a suceder”.

La ansiedad es un estado de inquietud curioso porque comenzamos a sufrir en el presente por algo que ni siquiera sabemos con certeza si finalmente va a acontecer en el futuro.

La mayor parte de las convicciones que nos limitan, lo hacen sin que nosotros lo sepamos, esto es, actúan por debajo del plano de nuestra consciencia.

Debajo de muchas de los miedos más profundos de cada uno de nosotros, no existe en realidad una incapacidad para enfrentarse a ellas, sino la convicción de que somos incapaces.

Cada uno de nosotros posee unas capacidades muy valiosas las cuales nos permiten analizar y razonar. Sin embargo, no debemos olvidarnos de que tenemos otros talentos menos visibles y no por ello menos relevantes. Debemos cultivar episodios de sinencio y reflexión y de este modo comenzaremos a ver facetas de la realidad las cuales antes se nos habían escapado.

Necesitamos tener el coraje para adentrarnos en el otro espacio, el del subconsciente. Si lo hacemos así, descubriremos dos cosas: el origen de nuestras conductas automáticas y nuestro potencial inexplorado.

El consciente sería como el capitán de un barco velero, y el subconsciente, como el viento que impulsa las velas. O el capitán aprende a entender el viento y a usarlo a su favor, o no llegará muy lejos.

Sé dueño de tu propia atención. El precio de la libertad es la vigilancia permanente. Recuerda que donde vaya dirigida tu atención irán tus emociones y tu energía. Donde pongas tu atención encontrarás tu verdadera realidad.

Einstein afirmó que la clave no consiste en encontrar la respuesta a viejas preguntas, sino en hacernos nuevas preguntas, las cuales nunca antes nos hayamos formulado.

Durante el sueño, el sistema inmunitario es especialmente activo, con lo cual, patrulla y destruye todos aquellos agentes nocivos que se han introducido en nuestra mente.

Cuando se sienta tenso y confuso, recuerde que lo primero que ha de hacerse para sentirse sereno y confiado es tomar el control de la respiración. Este es el paso más directo, rápido y eficiente para acceder de nuevo a un estado de equilibrio mental y emocional.

Para que surja lo posible es preciso intentar una y otra vez conseguir lo imposible. Hermann Hesse

Cuando trabajamos para actuar no en base a nuestras propias emociones sino en base a nuestras elecciones, es cuando realmente actuaremos en libertad.

Si queremos experimentar mayor energía y vitalidad, hemos de tener presentes todas nuestras simensiones, la cognitiva, la emocional, la corporal y la espiritual, porque todas ellas se encuentran interconectadas entre sí.

Reflexiones extraídas del libro “Reinventarse” del Dr. Mario Alonso Puig.

C. Marco

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s