!No contrates una persona de Recursos Humanos para tu empresa!

Cuando tu empresa comienza a crecer te puede parecer necesario tener que crear un área de Recursos Humanos. Pero muchas veces no es necesario como parece.
¡No contrates una persona de Recursos Humanos para tu empresa!

El área de Recursos Humanos está tomando fuerza. Cada vez los empresarios son más conscientes de la importancia del factor humano, hoy, tanto ellos, como los emprendedores buscan crear mejores condiciones laborales y potencializar a su gente, para poder competir de manera eficaz en el mercado.

La mayoría de los dueños de negocios han querido crear departamentos de Recursos Humanos tradicionales para implementar planes de carreras y desarrollar competencias, pero en ocasiones no funciona. Existe la creencia que esta área representa un costo para la empresa.

Este problema se puede dividir en dos puntos principales:

1. La carga operativa. (Reclutamiento, administración de nóminas, etc) hace que la persona encargada de este departamento no pueda impactar de manera estratégica al negocio. El 90% de las empresas consideran que lo anterior debe ser la razón principal de esta área.

2. Por más que el área de Recursos Humanos tenga una buena estrategia, ésta puede ser nulificada por los gerentes. Los gerentes son los encargados de hacer realidad los planes que el área de capital humano diseña, sin el apoyo de ellos es imposible que el cambio exista.

Poniendo estos dos escenarios, considero que los gerentes deberían estar enfocados en liderar a su equipo. Su tiempo debería estar distribuido de la siguiente manera: 30% resolución de temas operativos y 70% construyendo equipos.

Para eliminar el área de Recursos Humanos en tu empresa, tus gerentes deberían tener las siguientes 3 cualidades:

  • Retroalimentación y reconocimiento: Saber manejar el balance entre estos dos procesos es vital para empoderar al equipo. Un gerente que retroalimente en el momento adecuado y que reconozca cuando sea necesario, tendrá un equipo sólido y motivado.
  • Capacidad de fijar objetivos y dar seguimiento: Los gerentes deben saber cuál tiene que ser el aporte estratégico que debe agregar cada miembro de su equipo, para poder llegar a la meta establecida. Esto implica saber evaluar y remunerar con base al desempeño, así como gestionar presupuestos destinados para el pago de nómina.
  • Ser embajador de la cultura organizacional: Nadie debería de tener gente a su cargo si no domina la cultura organizacional, los gerentes deben volver realidad las letras pegadas en la pared y exigir a su gente que en cada actividad que realicen este impregnada la cultura.

Teniendo gerentes con estas habilidades podrían hacerse responsables del crecimiento de su equipo, enfocar a todos en ser productivos, pero lo más importante, es que estarían gestionando talento y como empresarios es lo que más deseamos: tener gerentes que lideren equipos y no operadores caros.

La estrategia de RRHH puede ser desarrollada de manera interna o externa a través de especialistas en el tema, pero al final los que lo vuelven realidad siempre serán los gerentes y equipos de trabajo.

Fuente: Creando Talento.

ExceLence Management

Shinrin-yoku: La medicina del bosque

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“Para aliviar su estrés, dé un paseo de dos horas por el bosque una vez a la semana”. Si el médico nos mandara esa receta para nuestros males, pensaríamos que es una broma. Sin embargo, cada año entre 2,5 y 5 millones de japoneses, afectados por el estrés, la hipertensión y la ansiedad de la vida urbana moderna, acuden a las sesiones de “Terapia del Bosque” en alguno de los 48 centros oficiales designados por la Agencia Forestal de Japón.

La sesión consiste en unas dos horas de paseo relajado por el bosque, con ejercicios de respiración dirigidos por monitores. Antes y después de la sesión de terapia natural, se mide la presión arterial y otras variables fisiológicas de los participantes para comprobar la eficacia del tratamiento.

La práctica del Shinrin-yoku o terapia del bosque fue iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982. Surgió como una iniciativa para darle valor a los bosques, que cubren un 67% de la superficie del país, y al mismo tiempo canalizar la demanda de contacto con la naturaleza por una creciente población urbana sometida a niveles intensos de competencia y estrés. Se inspiró en las tradiciones sintoístas y budistas que promueven la comunicación con la naturaleza a través de los cinco sentidos.


Investigaciones sobre la medicina del bosque:

Desde 2004, el Gobierno japonés ha invertido unos tres millones de euros en investigación científica sobre los efectos terapéuticos de los bosques. El grupo del antropólogo y fisiólogo Yoshifumi Miyazaki, de la Universidad de Chiba (cerca de Tokio), ha tenido una especial relevancia en el estudio de las bases fisiológicas y psicológicas de los efectos beneficiosos del bosque. Estos investigadores han medido la concentración en saliva de cortisol (un biomarcador del estrés) en individuos expuestos a un ambiente de bosque, resultando significativamente menor que en los individuos que habían permanecido en un ambiente urbano.

Con técnicas avanzadas de neurobiología han confirmado que  pasear o simplemente estar en un bosque disminuye la actividad del córtex prefrontal, la parte del cerebro donde residen las funciones cognitivas y ejecutivas como planificar, resolver problemas y tomar decisiones. En cambio, la actividad se desplaza a otras partes del cerebro relacionadas con la emoción, el placer y la empatía. “Por eso sabe mejor la comida en el campo” le explicaba Miyazaki a la escritora y periodista Florence Williams.

El inmunólogo Qing Li, de la Escuela de Medicina de Tokio, ha demostrado que un paseo por un bosque o por un parque aumenta significativamente la concentración de células NK (del inglés natural killer) en sangre, un tipo de glóbulo blanco que contribuye a la lucha contra las infecciones y contra el cáncer. El efecto beneficioso del paseo del bosque, aumentando los linfocitos NK y las proteínas anti-cáncer, puede durar hasta una semana. Según Li, los compuestos volátiles emitidos por los árboles son los principales responsables de este efecto beneficioso sobre el sistema inmunitario. Se han realizado experimentos con diversos compuestos aromáticos naturales, como pinenos, limonenos, cedrol o isoprenos; algunos de ellos con conocidos por su efecto antimicrobiano y supresor de tumores. En general, a estos compuestos volátiles que las plantas producen como defensa se les llama “fitoncidas”, y son usados en aromaterapia y medicina holística.

¿Cuál es el impacto de estas investigaciones sobre la comunidad científica? He buscado en las bases de datos más reconocidas (Scopus y Web of Knowledge) los artículos publicados en revistas indexadas con las palabras claves “shinrin-yoku” y “forest therapy”. He encontrado 40 artículos, fundamentalmente de Japón y Corea del Sur (ver listado en el Apéndice). Un número especial de la revista Environmental Health and Preventive Medicine (Vol. 15, 1, enero 2010) estuvo dedicado a “Las tendencias de investigación sobre baños del bosque en Japón, Corea y el mundo”.

La “Medicina del Bosque” es una disciplina nueva, que tiene la virtud de combinar dos enfoques tan dispares como son el estudio de la salud humana y el estudio de los árboles. En la Segunda Conferencia de Bosques para las Personas (Forests for People), que tuvo lugar en Traverse City, Michigan, EEUU, el pasado mes de mayo, varias sesiones estuvieron dedicadas a Bosque y Salud, incluyendo una presentación de Qing Li titulada “Introducción a la Medicina del Bosque como una nueva Medicina preventiva”.

Vinculación evolutiva con el bosque:

Las sesiones de shinrin-yoku se deben hacer de forma pausada y relajada, exponiéndose con los cinco sentidos al ambiente del bosque.  Disfrutando con la vista de los colores y formas de las copas de los árboles. Escuchando el rumor del viento en el follaje, los cantos de los pájaros. Oliendo los aromas, cogiendo alguna hoja de pino, de ciprés, de laurel, de mirto o de alguna planta aromática y aspirando sus esencias. Palpando la suavidad y la textura de un tronco, o deslizando la mano por el musgo mullido que cubre una roca. Por último, se recomienda saborear un té o una infusión con plantas del bosque durante la sesión.

Para Miyasaki los humanos hemos evolucionado en la naturaleza, en el bosque, por tanto es dónde nos sentimos más a gusto. Nuestras funciones fisiológicas y psicológicas son el resultado de un largo proceso de adaptación a las condiciones naturales; no es de extrañar por tanto que la vida artificial moderna nos produzca estrés y ansiedad.

La práctica del shinrin-yoku surge de una forma natural en Japón. Según Miyasaki, en su cultura la naturaleza es parte de sus mentes y sus cuerpos, y de su filosofía de la vida.

En Occidente, el biólogo Edward O. Wilson acuñó el término “biofilia” para referirse a la afinidad innata que la humanidad siente por los seres vivos. Pero las nuevas tecnologías y la vida urbana cada vez nos apartan más del medio natural. El psicólogo y educador Richard Louv ha llamado la atención sobre el “desorden por déficit de naturaleza” que está trastornando el comportamiento y desarrollo de los niños urbanos, que crecen en un ambiente artificial.

Los estudios científicos que demuestran los efectos beneficiosos del bosque sobre nuestra fisiología y psicología son poderosos argumentos para restablecer nuestra relación con la naturaleza. El ciudadano del siglo XXI demanda información, evidencias y pruebas. No es suficiente con la defensa romántica del bosque y la naturaleza, al estilo de Thoreau en el siglo XIX. Tenemos que conservar los bosques y además tenemos que visitarlos con frecuencia porque es bueno para nuestra salud. Difundir y divulgar las evidencias que muestran los efectos positivos del bosque sobre la salud y el bienestar es una tarea importante.

Pero a la hora de sumergirnos en el bosque y practicar el shinrin-yoku, debemos apagar la tableta o el móvil, “desactivar” el lóbulo frontal y dejar a un lado las preocupaciones del ego, abrir los cinco sentidos y dedicarnos a percibir, disfrutar, respirar hondo y entrar en comunión con la naturaleza.

Fuente: http://losarbolesinvisibles.com/

C. Marco

La libertad es hija de la audacia

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Es así de simple, aunque no es fácil: sin asumir riesgos, sin ser audaces, sin crecimiento continuo, no es posible vivir la vida de nuestros sueños.

Por ello, aquí te dejo unas estupendas frases que te ayudarán a lanzarte en busca de tus sueños.

Ser bastante atrevido para alzar tu voz, bastante valiente para escuchar tu corazón y bastante fuerte para vivir la vida que siempre imaginaste. —Anónimo

Si estás inseguro sobre algún plan, no lo intentes. Tus dudas y vacilaciones corromperán la ejecución. La timidez es peligrosa: es mejor lanzarse con determinación. Los errores que cometen por audacia se puede corregir fácilmente con más audacia. Todo el mundo admira la audacia; nadie rinde homenaje a los tímidos. —Robert Greene
 
Empieza, se audaz, atrévete a ser sabio. —Horacio

La indecisión causa sus propios retrasos, y se pierden días lamentándose por los días que se han perdido. ¿Va usted en serio? Aprovecha este mismo instante; lo que puedes hacer, o soñar que puedes hacer, comiénzalo; la audacia tiene genio, poder y magia. —Johann Wolfgang von Goethe

La libertad nace del atrevimiento. —Robert Frost
 
¡Nunca temas destacar, ser audaz, ser tu, ni ser fenomenal! —Anónimo

La audacia encubre el miedo, por muy grande que este sea. —John Dryden
 
La fortuna acompaña a quien se atreve. —Virgilio

La fortuna y el amor son amigos del coraje. —Anónimo

Sé valiente para decir la verdad y fuerte para mantener tu palabra. —Anónimo

En el largo plazo, evitar el peligro no es más seguro que exponerse a él. A los miedosos los alcanzan tanto como a los audaces. —Helen Keller
 
Ponte de pie, di lo que piensas. Expresa tu verdad para que todos puedan conocerla; sé valiente, anúncialo en todas partes: sólo los que se atreven viven. —Voltaire

Aquellos que corren riesgos no creen que el fracaso es lo contrario del éxito. Piensan que lo opuesto del éxito es la complacencia. —Anónimo

Vive con audacia, valentía y sin temor. Saborea el placer que se halla en la competencia, en expresar lo mejor que hay dentro de ti. —James Kaiser
 
No pidas deberes iguales a tus fuerzas. Pide por fuerzas iguales a tus deberes. —Phillips Brooks
 
Si vamos a mejorar el futuro, debemos sacudir el presente. —Catherine Booth

Fuente: http://notasaprendiz.weebly.com/

C. Marco

Confieso que he vivido

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“Leer escuchando Song for Peace, de Kítaro.

Vive esta aventura que es la vida con optimismo incondicional: Tienes conciencia de que eres único y diferente. No hay nadie como tú, ni biológica ni emocionalmente. Esa distinción que te regala el universo es motivo suficiente para revolucionar tu historia. A qué esperas para acometer tus sueños, para convertir tus deseos en metas alcanzables.

¿Qué te falta para poder viajar hasta tu mundo interior? Escucha, viaja, lee, ama, baila, goza, ríete, llora al lado de los tuyos, toca, acaricia, piensa. Y equivócate. Equivocarse es sano, ¿no lo sabías?

No te quedes en tu zona de confort: tu piso, tu sueldo, tu trabajo, tus títulos, tus derrotas, tu victimismo. Nos aclimatamos con demasiada frecuencia al sofá emocional donde tenemos todo dispuesto para no movernos. Incluso llegamos a sentir el “hoyo” que hemos dejado en el cojín como si fuera algo nuestro. ¿Qué nos impide cambiar? Nada ni nadie, únicamente nuestro conformismo.

Toma decisiones importantes, pequeñas, decisivas. Cambia de hábitos. No pasees siempre por las mismas calles, atrévete a cambiar de ruta, a buscar la felicidad por nuevos caminos. Sube a la cima de tu montaña y encuentra tu campamento base; viaja solo y sin equipaje.

Por el camino de baldosas amarillas encontrarás gente que te aportará sabiduría y experiencia.

Relativízalo todo, pon tus creencias en cuarentena. ¿Por qué van a ser inamovibles? Las creencias se basan en los valores aprendidos durante la infancia, es parte de nuestra educación. Expresa tus sentimientos.

La palabra “expresa” tiene doble significado. Expresar es manifestar con palabras o con otros signos exteriores lo que uno siente o piensa. La segunda acepción no está en el diccionario: Expresar, sacar las emociones de la cárcel en la que se encuentran. Te dará libertad.

Recuerda todos los acontecimientos que forman parte de tu presente, porque esta realidad que vives es el cúmulo de todos tus momentos y acontecimientos singulares. Ama, ama sin condiciones, sin tapujos ni soberbia, y da lo mejor de ti a la gente que te importa.

Porque un día mirarás la vida pasar desde tu montaña. Y cuando el sol baje por la ladera y el perfume de las acacias inunde tu espacio, afirmarás:

“Confieso que he vivido.”

Fuente: http://www.joseluisfuentes,com. Escritor-Master Coach-Speaker motivacional internacional.

C. Marco

Emociones: Un camino hacia la libertad

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La vida es el cúmulo de vivencias que almacenamos en nuestra retina emocional. Alegría, complicidad, ternura, armonía, amor. Emociones vividas. Hay gente que se empeña en recordar únicamente aquellos sucesos que le han causado dolor, porque no entienden que hasta en el dolor hay signos de aprendizaje. A estas personas les suelo preguntar: “Aparte de mal, ¿cómo estás?”. E irremediablemente me tendrían que contestar “Bien”. Mucha gente cree firmemente en la Ley de Murphy:

“Si las cosas van mal, aún pueden ir peor”.

Una de las cosas que he aprendido al vivir con una actitud mental positiva es que, en la vida, deberíamos aplicarnos el Teorema de la Navaja de Ockham. Se trata de un razonamiento basado en una premisa muy simple: la respuesta a una situación o problema está, probablemente, en lo más sencillo.

Vivimos en un mundo escéptico donde el ser humano ha dejado de soñar, jugar y emocionarse. Somos mucho más razón que emoción. Sin embargo, la historia de nuestros antepasados nos demuestra que existe un lugar en nuestro cerebro más antiguo en el que dominan las emociones. En la antigüedad, el ser humano llamaba magia a todo aquello que no podía razonar y controlar. ¿Sigue existiendo la magia?

Dejemos que la magia equivalga a lo desconocido, eso que tu razón no puede comprender, donde no caben las teorías y residen los sentimientos.

¿Qué fórmula matemática o ecuación aritmética nos puede explicar por qué se unen o se encuentran dos corazones? ¿Por qué dos vidas, con una determinada trayectoria previa, entrecruzan sus caminos para complementarse con un proyecto mediato y auténtico? Magia.

Desde que tengo uso de razón, he escuchado la expresión “buscar la media naranja”. La gente se pasa la vida articulando relaciones para encontrar su otra mitad. Sin embargo, cuando comienza la relación, el hartazgo y la insuficiencia de un proyecto común, nos hace huir hacia una falsa libertad.

Yo no creo en las medias naranjas. ¿Media naranja?¡¿Por qué no la naranja entera?! El círculo, el complemento: El subconjunto emocional.

Este círculo que se cierra es el primero de muchos círculos que encontraremos en nuestra vida. Los budistas lo llaman la rueda de la vida, y creen que, para vivir en armonía, hay que equilibrar cada acción que llevamos a cabo. Vivir desde el corazón, desde el mundo visto con nuestros propios ojos. Sin expectativas, sin estar siempre esperando a la espera de que sucedan cosas.

Nos pasamos más de media vida esperando y desperdiciando el privilegio de sentir y vivir.
Vivir cada puesta de sol o cada mañana en la que el sol entra por vuestra terraza y nos acaricia la piel entre las sabanas. Oler ese café expreso entre miradas cómplices. Sentir cada segundo como si fuera el último; emborracharnos de vida, jugar a la vida sin esperar que la vida juegue con nosotros.

Porque esta es la única vida que tenemos para llevar a cabo nuestros sueños, y, si en el camino encontramos piedras, suavemente las retiramos. Y cuando los zapatos provoquen dolor, únicamente tenemos que quitárnoslos.

Celebremos el triunfo de las emociones. Celebremos el amor superlativo, imperativo y circunstancial. Celebremos juntos que las emociones son nuestro camino hacia la LIBERTAD.

Fuente: https://lafelicidadesproductiva.wordpress.com/

C. Marc

Miedo a vivir vs. miedo a morir

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Hay algo que está profundamente arraigado en nosotros que se llama con una sola palabra: MIEDO. El miedo es uno de los limitantes más grandes del ser humano. Es algo de lo cual en algún momento necesitaremos liberarnos. El miedo es puramente de origen instintivo y genético, es parte de las herramientas o de las armas para defender la vida cuando estamos sumidos en profundos estados de ignorancia, ese es el miedo. Salir de la ignorancia implica también liberarse del miedo mismo, porque ¿cómo hago para ser un ser libre?, ¿para ser un ser espiritual?, ¿para ser un ser de pureza? Si estoy lleno de miedos… NO PUEDO.

Existen 4 miedos en el ser humano, que limitan toda nuestra vida:

  1. A la muerte (a lo que normalmente conocemos como la muerte, dejar este cuerpo físico)
  2. A la vida (a enfrentarte con la vida)
  3. A la escasez (a tener una vida con muy pocos recursos y afectos)
  4. A la soledad (miedo a no poder compartir adecuadamente con las demás personas)

El miedo a la muerte es un miedo básicamente instintivo. En el instinto de supervivencia está codificado el miedo a perder la vida para que tú puedas aprovechar tu experiencia de tener este cuerpo de la mejor manera posible; está codificado genéticamente.

El miedo a la vida, lo llamamos dentro de los cuatro miedos: el miedo a enfrentarte a la experiencia de ganarte la vida, de sobrevivir en un mundo cualquiera donde encuentras dificultades para ganarte el sustento.

El miedo a la escasez es una asociación de este mismo, que es el miedo a no poder conseguir, el miedo a perder. Este es mucho miedo a perder, miedo a la vida, miedo a perder lo que tienes… este es miedo a enfrentarte… y básicamente este es el miedo al abandono. Entonces, le tengo miedo a la soledad, es decir, tengo miedo a ser abandonado por alguien o por algo.

El miedo a la vida no es a morir, sino a perder a las personas que quieres, eso se llama el miedo a perder. El miedo a perder es el mismo miedo a la escasez. El miedo a la vida es el miedo a enfrentar y el miedo a la soledad es el miedo a ser abandonado. Esos son nuestros fundamentales miedos.

La idea es liberarnos de la mortificación, del sufrimiento, de la necesidad de una experiencia de estar apegados a algo que no me pertenece, porque eso limita el proceso del desarrollo espiritual.

Hay una asociación cultural que nos lleva a tener un sufrimiento frente a la muerte y ¿por qué razón estamos planteando la necesidad de cambiar nuestra concepción mental acerca de la muerte? Cambiarla no por el esquema normal del sufrimiento ante este evento, sino por una concepción más real y amorosa, más verdadera.

El verdadero significado de la muerte es algo tan hermoso como la vida misma.

Llegado el momento preciso (ni antes ni después) será necesario que nosotros empecemos a asumir con sabiduría todos los aspectos del universo. Si una persona todavía no está para esa experiencia, será necesario que siga apegado y que siga sufriendo y que siga armando drama de todo lo que sucede, porque esa es la experiencia para él, pero las experiencias varían como varían los estudios para un niño.

La muerte no es el fin de la vida, sino el comienzo de una nueva experiencia.

 Es la forma correcta de observar lo que llamamos muerte.

Si todo esto es tan sencillo, ¿a qué le tememos?, realmente ¿cuál es el miedo que tenemos?.

Si es miedo al sufrimiento, es a la vida a la que le tienes miedo, porque ese sufrimiento está mientras estamos en el estado que llamamos vida. Alguna personas (o muchas personas) le pueden tener miedo a la transición entre salir del cuerpo y pasar a la parte espiritual, pero puede haber otros miedos asociados: con lo que pueda suceder después de abandonar el cuerpo, ese es el miedo típico a la muerte, no es tanto a la transición, porque ese sería un miedo a la vida misma, sino el miedo que existe en algunas personas a lo que creen que puede pasar después de dejar el cuerpo (a lo que creen).

Nuestros mayores miedos ni siquiera están asociados con el concepto de muerte

El miedo al rechazo es parte de este miedo a la soledad y todo esto forma parte de los traumas. Es la persona que depende de la aprobación de otros para sentirse valioso, cada uno de nosotros es valioso en sí mismo y por sí mismo, pero cuando hay un trauma asociado, entonces yo no encuentro mi propio valor si otra persona no me lo dice, por eso estoy reclamándole constantemente a las personas que me valoren, que me digan… porque yo no me siento valioso por mí mismo, eso es un trauma porque todos somos valiosos por nosotros mismos… es la necesidad de la aprobación de otro para sentirme valioso, lo que tengo es un trauma, necesitaré limpiar mi trauma.

El temor está originado en un nivel de ignorancia interior. Les aseguro que no hay nada a lo cual tengamos necesidad de temerle, absolutamente nada, solamente que en nuestro interior tenemos una serie de conceptos aprendidos que nos llevan a limitar nuestra experiencia de vida.

En el instinto existe algo que se llama el instinto de supervivencia, que lleva a generar miedos como una herramienta para defender la vida mientras yo no conozco su verdadero significado.

Estos elementos (tanto el del instinto como el de la mente) se pueden desconectar y desmontar si yo desarrollo suficiente comprensión y ya no será necesario vivir con miedo.

¿Qué es el miedo a la vida? es el miedo de enfrentar una EXPERIENCIA, cualquier tipo de experiencia: de limitación física, limitación económica, de limitación de relaciones, de limitación de recursos… esos son los miedos a la vida.

Necesitamos empezar a asumir, que no es tanto a la muerte a lo que le tenemos miedo.

Fuente: Daniel Usón. http://www.holisticoonline.com/

C. Marco

Autoconocimiento: Autopista hacia la Felicidad

En estos tiempos de ruido y ritmo frenético, debemos aprender a reflexionar sobre algunas cosas.

¿Cómo encontrarse a uno mismo para poder ser feliz?

Tráfico, rascacielos, ruido, prisa… La sociedad postmoderna se caracteriza por tener por un ritmo frenético, en el que el tiempo tiene un precio y un objetivo concreto en cada momento.

Como Zygmunt Bauman postula en su “Modernidad Líquida” (2000), actualmente es inviable la estabilidad y se aboga por la flexibilidad. Este hecho se traduce en que todo es efímero y hay que aprovecharlo: la información recibida, la presencia virtual en redes sociales, la vida social y laboral.

¿Y la personal? ¿Dónde queda nuestra vida personal?

Una sociedad frenética que no nos permite meditar:

En un mundo donde lo íntimo y el autoconocimiento están en peligro de extinción, se está aumentando la tendencia al retiro individual. El eremitismoaislamiento en soledad es una técnica presente a través de milenios usada con fines espirituales, pero que en cuyo proceso fomentaba el autodescubrimiento.

Es así como, sintiéndose sepultado bajo las masas de las ciudades, la solución apunta a alejarse de ellas. Ya lo decía Fray Luis de León en su “Oda a la vida retirada”: “qué descansada vida, la del que huye el mundanal ruido

[…] ”No obstante, siendo seres sociales por definición, ¿para ser “seres” debemos alejarnos de lo “social”?

Beneficios de la soledad:

Si el eremitismo ha perdurado y llega a ser tendencia social, se debe a que aporta beneficios a las personas. Seguramente a lo largo de nuestra vida, nos hemos retirado en algún momento y hemos sentido una extraña forma de bienestar.

  • Oxigenar el procesador de información. Alejarse de la multitud implica alejarse de todas sus diversas fuentes de información. Permite disminuir la cantidad de información y que nuestro procesador se recupere de la sobrecarga.
  • Restablecer ritmo vital. De igual forma que con la información, también nuestro ritmo vital se ve acelerado entre rascacielos. Es entonces cuando en un lugar donde el tiempo no se escapa, no tiene cabida la prisa y tampoco el estrés.
  • Aumento de sentitividad de información secundaria. Tras el proceso de desintoxicación informativa y con un ritmo más sereno, somos capaces de procesar elementos que siempre hemos visto pero, hasta este momento, no atendido.
  • Desarrollo de creencias. Sin distractores alrededor, somos capaces de emplear toda nuestra capacidad para procesar las creencias que nos acompañaban cuando estábamos en la multitud. Nuestras ideas y valores adquieren claridad y evolucionan, volviéndose más complejos y contemplando aspectos que antes permanecían ajenos.

Disfunciones de la soledad:

Si bien todos los anteriores procesos son beneficiosos, también conllevan ciertos riesgos. Incluso los ermitaños más acérrimos mantenían acercamientos con otras personas, desvelando así que el aislamiento incluye ciertas carencias que por sí mismo no puede satisfacer.

  • Construcción sobre creencias desadaptativas. La soledad permite el autodescubrimiento mediante la construcción en creencias. Por tanto, si las creencias base de las que partimos son disfuncionales, a medida que ganen en complejidad, también se corre el peligro de que lo hagan en desadaptación.
  • Unidimensionalidad. El aislamiento y la ausencia de otros hacen imposible contemplar otros puntos de vista que enriquezcan a uno mismo.
  • Dogmatismo de individualidad. En tanto que no se adquieren otras perspectivas y las creencias erróneas se desarrollan, se aumenta la individualidad de la persona. En otros términos, uno se vuelve más singular y su contacto con el mundo menos permeable. De esta forma se dificulta la presentación social de la persona, puesto que ahora hay mayor distancia y diferencia con los demás.
  • Desadaptación social del autodescubrimiento. Las tres amenazas anteriores producen que la persona pueda disminuir sus habilidades sociales. Entendiendo que la vida social implica la interacción entre varias personas, elaborar creencias disfuncionales, sin incluir a los otros e impermeables, alteran la relación de la persona con su entorno social.

Uno mismo en el grupo: la clave para encontrarse a uno mismo:

Claramente, era esperable que pudieran darse algunos inconvenientes en la soledad, puesto que toda moneda tiene dos caras. Por ello mismo, es necesario contemplar otras opciones como el autoconocimiento mediante el grupo. Normalmente las relaciones grupales en este sentido se caracterizan por dedicarse exclusivamente a ámbitos de ocio. No obstante, con normas, implicación e intencionalidad, es posible que el grupo cumpla efectos terapéuticos extrapolables a nivel individual, más allá de unas copas.

  • Heterogeneidad. El beneficio más básico del grupo reside en sí mismo: en no estar solo. Las tres premisas básicas del grupo según Lewin (1951) son interacción, intercambio e interdependencia; y con ellas el grupo es capaz de compartir y cooperar. De esta forma se conocen diferentes perspectivas y puntos de vista, ampliando la propia.
  • Corrección de creencias. El primer efecto resultante de la heterogeneidad grupal es la corrección de propias creencias. Compartir permite la autoevaluación de las propias creencias en base a las ajenas, descubriendo aquéllos aspectos que no acababan de funcionar y corrigiéndolos.
  • Adición de creencias. Muchas veces, el mismo proceso de corrección implica la inclusión de creencias externas, ya que incluir otros ojos, permite poder ver algo de diferentes formas.
  • Adaptabilidad social del autodescubrimiento. En tanto que en el desarrollo personal existe un lugar para lo social, también coexiste el cómo relacionarse con lo social. Es decir, al mismo tiempo que se adquieren diferentes miradas al mundo, se amplía el repertorio conductual, el “qué es lo más beneficioso hacer”.
  • Autoconocimiento social. En el grupo no sólo se desarrolla el yo individual, sino que a su vez lo hace el yo social. Estar en relación con otros implica una forma de proyectarnos ante ellos, un modo diverso de que nos interpreten cada uno de los otros miembros y por tanto, una singular forma de trato. Esta retroalimentación nos da información de cómo es nuestro yo social y, muchas veces, nutrimos de él nuestro yo individual. Resulta así beneficioso observar “qué causo” para saber “qué soy”.
  • Gestión de recursos. Un último aspecto a destacar es, que a diferencia de la soledad, los grupos no permiten con tanta facilidad un aislamiento de la intoxicación de información ni del acelerado ritmo vital. No obstante, sí que tienen la capacidad de repartir dichas cargas, de compartir el desasosiego del estrésansiedad. Gracias a ello, se mejora la gestión de recursos del individuo, muchas veces necesaria ya que, al descender de la ermita, uno se volverá a encontrar con el mundanal ruido.

¿Solo o en compañía?

Por tanto, no existe una única opción para el autodescubrimiento, para encontrarse a uno mismo en esta sociedad. Bien se puede optar por la soledad del aislamiento, o bien por la compañía grupal. Un factor determinante para elegir puede ser tan simple como el estado económico o la dedicación. El retiro es una opción más flexible, que la persona puede llevar a cabo cuando planee. No es el caso del grupo, ya que supone atender a la disposición de diversas personas. Asimismo, otras dificultades residen en la implicación de cada una de ellas con el grupo y la resiliencia necesaria para aprender a gestionarlo en tiempos de tormenta.

Las opciones están expuestas: mirarse o dejarse mirar. De igual forma que ocurre ante el espejo, somos conscientes de tener dos ojos, una nariz y una boca; pero sólo ante éste se nos muestran con claridad. Es entonces cuando podemos entender a la sociedad como ese reflejo de nosotros mismos. Ahora bien, ¿qué es más real? ¿Podrías vivir sin tu reflejo?

Otro truco importante: enfocar el día a día con positividad

Hace pocos días elaboramos una recopilación de frases positivas que pueden ayudarte a encontrarte a ti mismo y afrontar el día a día con más optimismo, energía y buenas vibraciones.

Las puedes leer aquí:  “25 frases positivas cortas para enfocar mejor el día a día”.
Y también te recomendamos este recopilatorio: “20 frases sabias para reflexionar sobre la vida”

Referencias bibliográficas:

  • Bauman, Z. (2000). Modernidad Líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  • Lewin, K. (1951). La teoría de campo en la ciencia social. Barcelona: Paidós, 1988.

Fuente: Aron Alma Beardo Psicólogo social. Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona. Psicólogo social. Especialidad en Psicología de los Grupos. Actualmente cursando posgrado de Autoliderazgo y Conducción de Grupos en la Universitat de Barcelona.

Emprendiendo Vuelo

Kurt Lewin y la Teoría del Campo: El nacimiento de la psicología social

Las ideas de Kurt Lewin fueron la génesis de la psicología social y de las organizaciones.

​Kurt Lewin y la Teoría del Campo: el nacimiento de la psicología social

En la historia de la psicología hay pocas figuras tan importantes e influyentes como Kurt Lewin. Este investigador no solo fue uno de los impulsores de la psicología de la Gestalt, sino que además es considerado como el padre de la psicología social y la psicología de las organizaciones.

Kurt Lewin fue, además, el creador de la Teoría del Campo, que ha servido de base para desarrollar investigaciones sobre las dinámicas de grupo, muy aplicables en el entorno organizacional y empresarial. A continuación, para entender su legado, nos remontaremos a los años en los que Kurt Lewin desarrolló sus ideas.

Los primeros años:

Kurt Lewin nació en 1890 en el seno de una familia judía residente en Mogilno, un pueblo que por aquella época pertenecía al reino de Prusia y que hoy forma parte de Polonia.

Después de que él y su familia se trasladasen a Berlín, Kurt Lewin empezó a cursar estudios en medicina en la Universidad de Friburgo pero poco más tarde se trasladó a Munich para emprender la carrera de biología. De vuelta en Berlín, y sin haber terminado su formación, pasó a interesarse más en la psicología y la filosofía, disciplina que empezó a estudiar en 1911. Por aquella época ya había empezado a participar en iniciativas vinculadas al socialismo, el marxismo y la lucha por los derechos de las mujeres, y creía que la psicología aplicada podía ser de ayuda para impulsar reformas a favor de la igualdad.

Fraguando la psicología de la Gestalt:

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Kurt Lewin fue enviado al frente para servir como artillero. Sin embargo, fue herido enseguida, de modo que permaneció convaleciente durante varios días. En ese momento empezó a realizar una descripción del campo de batalla usando términos topológicos que recordaban a la que se realizaría desde la teoría de la Gestalt, que por aquella época se estaba fraguando, y que además recordaba a la teoría topológica que él mismo crearía algo más tarde.

Una vez hubo regresado a Berlín, además de doctorarse en filosofía, Kurt Lewin empezó a trabajar en el Instituto Psicológico de Berlín. Es allí donde entró en contacto con otros dos grandes representantes de la psicología de la Gestalt: Wolfgang Köhler y Max Wertheimer. El cruce de ideas entre ellos permitió que se fuesen consolidando las ideas pertenecientes a la corriente de la Gestalt y, a la vez, sirvió como caldo de cultivo para que el laboratorio fuese un lugar en el que iban a formarse jóvenes promesas de la psicología europea, como Bluma Zeigarnik.

Kurt Lewin en los Estados Unidos:

En 1933, cuando Hitler y los nazis ascienden al poder, Kurt Lewin decide trasladarse de inmediato a otro país. Termina emigrando a los Estados Unidos tras intentar sin éxito obtener una plaza como profesor universitario en Jerusalem, y gracias a los contactos de Wolfgang Köhler consigue entrar a trabajar en la Universidad de Cornell para más tarde pasar a la de Iowa. En el 1944 pasó a ser director del Centro de Investigación de Dinámica de Grupo en el MIT de Massachussets.

Durante esta época, Kurt Lewin trabaja especialmente en fenómenos sociales que tienen que ver con la interacción social, e investiga desde los efectos que tiene la presión social en los hábitos alimenticios de los niños hasta las dinámicas de trabajo que son más eficaces en las organizaciones. Por lo tanto, los ámbitos tocados por Kurt Lewin fueron mucho más allá de lo que solía estar asociado al repertorio de actividades de un psicólogo, ya fuese de la corriente de la Gestalt o de cualquier otra escuela.

Cuando Kurt Lewin murió en el año 1947, ya había dejado abierta una puerta que daría paso a la nueva rama de la psicología: la psicología social

La Teoría del Campo de fuerzas:

En los años en los que Kurt Lewin vivió en Norteamérica, el conductismo era el paradigma imperante en los Estados Unidos. Los conductistas entendían que el comportamiento humano es el resultado del modo en el que el entorno influye en los individuos, pero Lewin partía de una visión de la psicología muy diferente a esta. Él, al igual que los representantes de la Gestalt en Europa, entendía que las personas no son un simple agente pasivo que reacciona ante estímulos, sino que actúan según el modo en el que perciben que ellas mismas interaccionan con el entorno. La interacción era, pues, el elemento fundamental del que partía Kurt Lewin en sus análisis.

La Teoría del Campo es su manera de plasmar la idea de que la psicología no debe centrarse en el estudio de la persona y el entorno como si estas fuesen dos piezas a analizar separadamente, sino que hay que ver el modo en el que se afectan entre sí en tiempo real. Es por eso que Kurt Lewin trabajaba con categorías como “espacio vital” o “campo”: lo interesante para él eran las dinámicas, los cambios, y no las imágenes estáticas de lo que ocurre en cada momento, las cuales entendía que solo servían para describir lo que pasa en cada fase de un proceso, y no para explicar.

Para describir los procesos de cambio, Kurt Lewin se inspiró en los estudios de la física y tomó prestada la idea de campo de fuerza. Para él, el comportamiento grupal o individual puede entenderse como un proceso de cambio que lleva desde una situación inicial hasta otra distinta. Así, la Teoría del Campo de Lewin establece que lo que ocurre mientras ese proceso de cambio se desarrolla pasa en el seno de un campo dinámico en el que el estado de cada parte de este campo de fuerza afecta a todas las demás.

Las variables más importantes que están actuando en los campos o “espacios vitales” son, para Kurt Lewin, la tensión, la fuerza y la necesidad, gracias a la cual la conducta tiene una finalidad.

Kurt Lewin y la investigación-acción:

Kurt Lewin entendía que, como en un campo de fuerzas todas las partes se afectan entre sí, para comprender el comportamiento humano hay que tener en cuenta todas las variables que están interviniendo en tiempo real en las acciones de las personas y los grupos, desde el espacio en el que se encuentran hasta la temperatura, el modo en el que socializan entre ellas, etc. Además, estos elementos no pueden analizarse aisladamente, sino que hay que centrarse en estudiar sus interacciones para tener una visión holística de lo que ocurre.

Pero de esto se desprende una idea que en aquella época resultó revolucionaria: como lo que se estudia no es algo aislado sino la interacción, no hay que tener miedo de afectar al objeto de estudio como investigadores. Es más, intervenir en el campo de fuerzas nos permite introducir dinámicas que nos ayudarán a entender los mecanismos que funcionan en este.

En definitiva, según Kurt Lewin incidir en estas dinámicas ayuda a tener una imagen fiel de lo que ocurre. Esto quedó cristalizado en una de las frases más famosas de este psicólogo: para entender un sistema, hay que cambiarlo. Se trata del principio de la investigación-acción que Kurt Lewin propuso como método eficaz para comprender y mejorar las dinámicas sociales.

Fuente:   Arturo Torres Psicólogo.

C. Marco para Emprendiendo Vuelo

El verdadero valor de las cosas

El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad de cómo suceden…  por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.

Hoy hemos puesto a la venta la casa de mis abuelos, la casa en la que nació mi padre y en la que yo he vivido momentos de niñez. Desde hace ya cuatro años sus paredes ya no oyen palabras, risas, música, ruido… Las personas que la han llenado de historia se han ido y la única que queda necesita demasiados cuidados como para estar a los 1000 kilómetros de distancia que separan Santiago de Valencia.

Así que hemos tomado la decisión de venderla y utilizar ese dinero para cuidar de esa persona que tantos momentos nos ha hecho vivir en esa casa. No os podéis imaginar lo difícil que es ponerle precio, porque sí, el mercado, el perito, su situación geográfica, su estado de conservación… eso le pone precio, pero la sensación de final de etapa me ha hecho reflexionar que ese no es su valor. Cuán distinto es precio y valor…

Las personas que vayan a verla o que estén interesadas en comprarla, lo primero que percibirán al entrar será posiblemente el olor de una casa cerrada desde hace cuatro años… Van a ver simplemente sus paredes, sus suelos, los desconchones que hay en alguna pared, el polvo que lo cubre todo… y pensará para sí mismo si esta casa vale o no el precio que hemos fijado.

Ninguno de los posibles compradores de esa casita verá, desde los ojos de una niña, las tardes de verano en el patio, metida en un barreño con agua y regándose con un botijo de plástico amarillo. Tampoco verán como con una escoba tamaño infantil “pintaba con agua” los baldosines catalanes del patio, que se secaban demasiado rápido porque estaban al sol y había que “volver a pintar”.  No verá como la abuela se peinaba su moño perfecto sentada en una silla con asiento de esparto y un cojín de flores. No la verán ganchillar con sus manos arrugadas pero expertas, aquellas maravillosas colchas que nos hacía mientras nos miraba por encima de las gafas. No sentirá el martillo partiendo almendras para hacer turrón combinado con las risas de las niñas que competían a ver quién partía más. No olerá los higos que se secaban en el altillo y que nos comíamos asados en la chimenea en Navidad.

No verá a “Pintada”, la gatita mimosa que nos miraba curiosa y se escapaba corriendo cuando queríamos que nos acompañase al agua… pobrecita, con tanto pelo tenía que tener calor… ella no pensaba lo mismo. Tampoco oirá a la tía regañarnos por hacer trenzas en las cortinas de hilos que se usaban para que no entrasen las moscas… Todas esas cosas no podrá verlas porque no están. Sólo quedan las paredes, los muebles, las cosas… sólo las cosas, esas a las que les podemos poner precio. Todo lo demás, por suerte, es impagable, no se vende, y se quedará para siempre en nuestros corazones.

Al final, como muchas veces ocurre en la vida, no valoramos los momentos que vivimos hasta que se convierten en recuerdo. Ojalá la persona que la compre la llene, la viva y le dé valor a sus momentos.

Os invito a asomaros un poquito a mis recuerdos… en la casa de la abuela.

Fuente: . http://personas-proyectos.blogspot.com.es/

C. Marco

Se arrepintió a los 46 años de todo lo que NO hizo y escribió una carta que se hizo viral

Este hombre llamado John Jerryson pasó recientemente por una crisis existencial después de haber descubierto que su esposa lo había engañado durante muchos años.

Pero también se dio cuenta que en realidad no había sido toda la culpa de su mujer, sino de la acumulación de malas decisiones que fue tomando él a lo largo de su vida, principalmente reprimiendo sus sueños.

Fue entonces que escribió esta carta en la red social Reddit para desahogarse y motivar a todos a nunca dejar de lado los sueños, ya que son ellos los que dan sentido a nuestra vida.

Acá te dejamos la carta para que leas detenidamente, te motives a seguir tus instintos y a nunca reprimir las verdaderas ganas de cumplir tus sueños.

Hola, me llamo John. He estado acechando este medio por un tiempo, pero al fin hice mi cuenta para postear esto. Necesito sacar esto de mi vida.

Acerca de mí: Tengo 46 años, soy banquero y he vivido toda mi vida en contra de los que siempre he querido. Todos mis sueños, mis pasiones, se fueron. He trabajado entre 9 y 7 horas, seis días a la semana durante los últimos 26 años. Elegí la comodidad y la seguridad de un trabajo, pero esto cambio al hombre que yo era.

Hoy me enteré que mi esposa me ha estado engañando durante los últimos 10 años. Mi hijo no siente nada por mí. Por realizarme me perdí el funeral de mi padre POR NADA. No termine mi novela ni viajé por el mundo para ayudar a los desamparados. Todas estas las pensaba hacer cuando tuviera veintitantos. Si me encontrara con mi yo del pasado, ese adolescente, quizá ya me hubiera golpeado en la cara. Por todos los sueños que se vinieron abajo.

Empezaré con una descripción mía de cuando tenía 20. Miro al pasado y parece que fue ayer cuando quise cambiar al mundo. La gente me amaba, y yo amaba a la gente. Era innovador, creativo, espontáneo, tomaba riesgos y era excelente con las personas. Tenía dos sueños. El primero, era escribir un libro utópico. El segundo, viajar por todo el mundo para ayudar a los desamparados.

Estuve saliendo con mi esposa durante 4 años. Ella amaba mi espontaneidad, mi energía, mi habilidad de hacer reír a la gente y sentirse amada. Sabía que mi libro iba a cambiar al mundo, hubiera mostrado una perspectiva de “lo malo y lo torcido”, mostrarle a mis lectores que todos pensamos diferente, a esa gente que nunca piensa en lo que está haciendo mal. Tenía 70 páginas pensadas a los 20; sigue teniendo 70 a los 46.

Me iba a ir de mochilero alrededor de Nueva Zelanda y Filipinas. Planeaba hacerlo por todo Asia, luego Europa, después América (por cierto vivo en Australia), hasta la fecha sólo he estado en Nueva Zelanda y Filipinas.

Ahora, hemos llegado a donde todo me salió mal. Mis mayores arrepentimientos. Tenía 20. Sólo era un niño. Necesitaba estabilidad. Después de graduarme conseguí un trabajo en el que estaría toda mi vida. Para dejar mi vida entera todos los días durante 9 o 7 horas al día ¿qué estaba pensando? ¿Cómo pude vivir, cuando mi trabajo se convirtió en mi vida? Después del trabajo, cenaba, preparaba mi resumen de lo que había hecho en el trabajo, y me iba a dormir a las 10 de la noche. Despertaba a las 6 de la mañana para seguir con el día. Dios, no puedo recordar cuando fue la última vez que le hice el amor a mi esposa.

Ayer mi esposa admitió que me estuvo engañando durante los últimos 10 años. 10 Años. Eso es un largo tiempo, pero no puedo comprenderlo. Ni siquiera me duele. Ella me dijo que porque había yo había cambiado. Que no soy la persona que era. ¿Qué estuve haciendo durante los últimos 10 años? fuera del trabajo, no puedo decir más nada. No fui el esposo adecuado. No fui yo, ¿quién soy? Ni siquiera he preguntado sobre el divorcio. NO SIENTO NADA. Ahora puedo sentir una lágrima al escribir esto. Pero no es porque mi esposa me engañó, es porque ahora me doy cuenta que me estoy muriendo por dentro.

¿Qué pasó con toda esa diversión, amor, el tomar riesgos, ese persona llena de energía con ganas de comerse al mundo? Recuerdo que en alguna ocasión la chica más popular de la escuela me invitó a salir, pero la rechacé por mi ahora esposa. Dios, realmente era popular con las chicas en la preparatoria, en la universidad, incluso en la secundaria, pero me mantuve leal; nunca experimenté, me mantuve dedicado al estudio todos los días.

¿Recuerdan todo lo del mochilazo y escribir un libro, qué te puedo decir al respecto? Todo fue en los primeros años de la universidad. Trabajé y despilfarré todo el dinero que gané en ese entonces. Ahora guardo cada centavo. No recuerdo cuando tiempo pasé haciendo nada o divirtiéndome de la nada en algo para mí. ¿Qué es lo que quiero ahora?

Mi padre se murió hace 10 años. Recuerdo las llamadas de mi madre diciéndome que se estaba poniendo más y más enfermo, me encontraba tan ocupado con lo de un gran ascenso. Me mantuve lejos, esperanzado en mi mente a que él aguantaría. El murió y yo tuve mi ascenso. No lo había visto en 15 años cuando murió.

Cuando murió me dije que no importaba cuánto tiempo no lo hubiera visto, me convertí en ateo, racionalicé todo acerca de su muerte, pero no importó de todos modos. ¿Qué estaba pensando al racionalizar todo?, inventando excusas para deshacerme de las cosas, excusas, postergando todo.

Todo conduce a una cosa: nada. Racionalicé mi seguridad financiera, era lo más importante; ahora sé que definitivamente no lo es. Me arrepiento no haber hecho nada con mi energía, cuando la tuve, mis pasiones, mi juventud. Me arrepiento de haber permitido que mi trabajo se llevara mi vida. Me arrepiento de haber sido un pésimo esposo, una máquina de hacer dinero. Me arrepiento de no haber terminado mi novela, no haber viajado por todo el mundo. No haber estado emocionalmente para mi hijo, de haberme convertido en una maldita cartera sin emociones.

Si estás leyendo esto y tienes toda una vida frente a ti, por favor, no postergues las cosas. Nunca dejes tus sueños para después. Disfruta de tu energía, lo que te apasiona. No te quedes sentado perdiendo el tiempo en Internet. Por favor, haz algo de tu vida mientras seas joven, NO TE DETENGAS a los 20, NO olvides a tus amigos, a tu familia, a ti. NO DESPERDICIES TU VIDA, tus ambiciones como lo hice yo, no seas como yo.

Perdón por este post tan largo, sólo tenía que sacar todo esto. Me di cuenta que dejé de postergar y hacer dinero para perseguir mis pasiones de cuando era joven, y ahora me doy cuenta de que estoy muerto por dentro, viejo y cansado.

John.

Fuente: Ger Centurión.

C. Marco